En PODEMOS queremos recordar que estamos en uno de los años de mayor riesgo de incendios y que la realidad del cambio climático, al que no nos estamos adaptando, hace que la situación nos lleve hacia peores previsiones en los próximos años. La falta de gestión forestal eficaz y de prevención, junto a la precarización de las condiciones laborales en el sector de la extinción, conforman un riesgo ambiental y humano, al que se enfrenta este colectivo de trabajadores y trabajadoras.

La lucha contra los incendios forestales no debe limitarse a su extinción cuando ya se han producido las catástrofes y el gobierno actual así como las administraciones responsables de su coordinación directa tienen una gran responsabilidad para que la prevención, la gestión de nuestros montes y la protección contra el fuego sea de máximos y no de mínimos.

Hasta mediados de 2015, las llamas se han llevado por delante 65.912 hectáreas: es un 60% más de lo que había ardido el año pasado y un 135% más que en 2013. De hecho, la superficie calcinada en 2015 es más grande que todo lo que ardió tanto en 2014 como en 2013 (fuente el diario.es vía @raulrejon).

Nos enfrentamos a un problema global y social de vital importancia para el futuro de España. Los efectos de los incendios forestales no terminan con su extinción sino que continúan y acentúan otros como la desertificación y el aumento de la erosión del suelo. Nos quedamos sin bosques que limpien el aire, sin hábitat de muchas especies animales y sin suelo para producir alimentos.

PODEMOS es consciente y denuncia públicamente las políticas del PP en materia forestal. Si se analizan los presupuestos gastados en políticas de incendios forestales se observa como han disminuido paulatinamente los gastos en prevención mientras aumentaban los gastos en extinción, en partidas muy determinadas y poco efectivas. En muchas ocasiones estos gastos de extinción como se ha visto en la Comunidad Valenciana o en Galicia han estado asociados directamente a casos de corrupción. No vamos a tolerar que se destruya el BIEN COMÚN FORESTAL a cambio de mantener la corrupción a la que nos tiene acostumbrados el gobierno central.