“Tenemos que desobedecer a la lógica de conformismo, a la política que nos invita a volver a casa despojados de ilusión cayendo en el manido, “es lo que hay” que como mucho nos invita a aupar fuerzas de regeneración cosmética”

Público, JORGE MORUNO
Responsable de Discurso de Podemos

Podemos destacar dos mecanismos psicosociales que sirven para mantener el conformismo. Aparentemente +funcionan de manera contraria pero tienen un fin compartido. Por ejemplo, si estás convencido de que alguien te va a matar y así te lo hace saber, pero luego solo te pega una paliza, acabas dándole las gracias al mismo que te iba a matar pudiendo olvidar que tras la paliza, estás peor que antes de su amenaza de muerte. El cambio de coyuntura que sigue a la secuencia, normalidad, miedo de muerte, paliza, dar gracias por no haber sido asesinado, reordena el campo mental de quien es sometido a la dominación. Ocurre lo mismo con la crisis y el empleo cuando los mismos actores y lógicas que destrozan las bases de la democracia, luego se presentan como sus salvadores. Ganan dinero, destrozan el pacto social, rebajan las expectativas de vida de la mayoría, que yo siga ganando dinero es la condición necesaria para que tú accedas a algo mucho peor que lo que tenías antes. Te has empobrecido por mi culpa sí, pero quizás serías todavía más pobre si no llega a ser por mí.

La otra modalidad para derrumbar tus expectativas y reconducirte a cumplir y desear aquello que en teoría debes hacer, funciona de forma inversa. Primero se te eleva muy alto, te dicen que ya está hecho, te infla la moral, para luego hundirte y dejar que caigas en la ciénaga de la resignación. Antes te iba muy bien y ahora caes, ¿a qué se debe? ¿Qué has hecho mal? Los mismos que te elevan, luego te tiran y te preguntan por las razones del descenso. Eso lo tienen claro cuando se publican encuestas precocinadas que emiten un voto desde las portadas de periódicos. A veces las encuestas son como las agencias de calificación, otra forma de ejercer política desde una supuesta posición de neutralidad científica alejada de las pasiones políticas, que sirve para otorgarle el rango de indiscutible.

La hoja de ruta parece clara. Por un lado hay que fomentar la restauración oligárquica desde una reforma constitucional tutelada por las élites, cerrando de esta forma, el paso al cambio y a la apertura ciudadana que impulsa la fuerza constituyente. Por ello, primero es necesario tumbar la moral, difundir el cinismo, cambiar para que nada cambie. Por otra parte, van a seguir intentando escorar a Podemos al margen del tablero junto con quien es incapaz de interpelar e impugnar al régimen, pero encuentra en Podemos su objetivo de campaña.

Frente a esta situación no cabe lamentarse, pero sí alertar. Tenemos que desobedecer a la lógica de conformismo, a la política que nos invita a volver a casa despojados de ilusión cayendo en el manido, “es lo que hay” que como mucho nos invita a aupar fuerzas de regeneración cosmética. Las encuestas son estados de ánimo que nadie sabe si lo describen o lo producen, si anticipan la realidad o la desean generar. Con todo, recordemos que su apuesta es tan frágil como la firmeza con la que dictan sentencia. Ha llegado el tiempo de los de abajo pero no será fácil, toca apretar los dientes y trabajar sin descanso. Su orden está edificado sobre la arena. El 20D España se debate entre el cambio democrático o el cierre oligárquico que representan los tres partidos del orden.

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