El Acuerdo Final entre el Gobierno colombiano y las FARC, firmado el pasado 24 de noviembre de 2016, simboliza el fin de una guerra que deja como saldo más de seis millones de víctimas. Desde entonces, las partes negociadoras han llevado a cabo acciones necesarias para la implementación de lo pactado en la Mesa de Conversaciones de La Habana.

Sin embargo, los más de 130 líderes asesinados desde 2016 hasta la fecha, así como la precariedad en la que se encuentran los guerrilleros reunidos en las Zonas Veredales Transitorias de Normalización (ZVTN) y los constantes señalamientos y descalificaciones a los representantes de Voces por la Paz, ponen en peligro el deseo general de una paz estable y duradera.

El Acuerdo de Paz es el logro político más significativo para la historia reciente de Colombia, porque se erige como el punto de partida para construir un país con el respeto a los derechos humanos como pilar de su democracia, con instituciones sólidas y múltiples espacios de participación. Para su cumplimiento se requiere del esfuerzo de toda la sociedad colombiana y exige a los representantes de la ciudadanía el cumplimiento de su deber.

Desde Podemos queremos enviar un mensaje de reconocimiento a las víctimas, a los procesos de verdad, justicia y reparación y a quienes están apostando por el cumplimiento de lo acordado. Así mismo, respaldamos al Gobierno y a las instituciones reconocidas en el Acuerdo de Paz, en sus esfuerzos para la reincorporación a la vida civil de los excombatientes, y en los procesos que promueven los espacios de perdón y reconocimiento de responsabilidades de todos los sectores implicados en el conflicto armado.

Desde Podemos celebramos también el proceso de paz entre el Gobierno colombiano y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), porque tenemos el convencimiento de que sólo a través del diálogo es posible construir una verdadera sociedad democrática para las futuras generaciones. Es fundamental avanzar en las mismas y desde Podemos le queremos pedir a todas las partes el máximo posible de implicación.

De igual forma, queremos manifestar nuestro apoyo a aquellas iniciativas y campañas de veeduría ciudadana como Venga esa mano por la paz, #OjoALaPaz, Cabildos Transicionales y tantas otras que actualmente están cobijadas por colombianos y colombianas que trabajan día a día por construir un nuevo país. Sin una implicación activa de la sociedad civil y de la ciudadanía es imposible implementar y construir la paz. Por nuestras parte, seguiremos trabajando con la sociedad civil en nuestro país para aumentar y fortalecer los lazos de solidaridad internaiconal.

Por último, y relacionado con esto, desde Podemos seguiremos muy de cerca la evolución de los asesinatos de defensoras y defensores de los Derechos Humanos y de otros líderes sociales en Colombia, donde, en 2016, fueron asesinados el 28% de los defensoras de Derechos Humanos de todo el mundo. Creemos que para que la paz sea verdaderamente democrática debe permitir a todas personas hacer política y luchar por la justicia social sin riesgo y deben esclarecerse todos los crímenes cometidos por razones políticas.