La comercializadora local, Eléctrica de Cádiz, cuyo socio principal es el propio Ayuntamiento, ha comenzado a comprar electricidad que procede exclusivamente de fuentes renovables. La medida afecta a 62.000 clientes, lo que implica que cada hogar deja de emitir al año 630 kilos de dióxido de carbono y 1.008 miligramos de residuos radiactivos

El objetivo es desarrollar un modelo energético más sostenible y más responsable con el medio ambiente y la decisión ha sido propuesta por la Mesa de la Transición Energética de Cádiz, un espacio de participación ciudadana impulsado por el Consistorio gobernado por José María González «Kichi», en el que se estudian y proponen medidas para fomentar el uso de energía renovables.

Tras lograr comercializar energía certificada como 100% renovable, el siguiente reto del Ayuntamiento de Cádiz es producir energía aún más limpia y en la misma ciudad y su zona de influencia. De esta forma, se estaría ahondando no solo en el cuidado del medio ambiente, sino aumentando la autonomía energética de la localidad, justo en unos momentos en los que las compañías eléctricas aumentan los precios de la electricidad, una acción que priva a muchas personas del acceso a los suministros básicos para tener una vida digna.

Desde el 1 de enero, y después de este cambio, Eléctrica de Cádiz se ha convertido en la comercializadora más grande por número de usuarios en toda España que vende energía 100% renovable. Esta mejora medioambiental, además, no supone ningún coste para los usuarios, que son el 80% de los particulares de la ciudad, además de las instalaciones municipales y el alumbrado público.