El Parlament de les Illes Balears aprueba una nueva Ley de Igualdad entre hombres y mujeres con el consenso de todos los grupos parlamentarios. La nueva norma contempla el impago voluntario de la pensión de alimentos como una forma de violencia sobre la mujer e impone sanciones al incumplimiento de las prerrogativas sobre igualdad de oportunidades.

Cumplir el programa electoral requiere esfuerzos de diálogo y entendimiento, esfuerzos que el grupo parlamentario Podem Illes Balears ha sabido poner en práctica para cumplir nuestro objetivo: convertir en disposición legal el clamor de la calle, en este caso, en materia de violencia machista. A partir de ahora en el archipiélago balear no pagar a la expareja la pensión de alimentos judicialmente establecida puede considerarse violencia machista, lo que supone que las víctimas de impago de esta pensión podrán acceder a las ayudas establecidas para las víctimas de agresiones físicas o psicológicas. Así, se cumple la legislación internacional en esta materia (Convenio de Estambul), que obliga a sus países firmantes, España entre ellos, a reconocer la violencia económica como un tipo de violencia machista.

La nueva norma establece también políticas de corresponsabilidad en la convivencia y medidas de conciliación laboral y familiar, como el permiso de paternidad de cuatro semanas de manera intransferible e individual, incorpora medidas para reducir la brecha salarial, aborda la trata de mujeres, el acoso sexual y propone la creación del Observatorio de la Igualdad y del Defensor de la Igualdad de Mujeres y Hombres, entre otras medidas. Además, fija sanciones de entre 3.000 y 90.000 euros por infringir la normativa en materia de igualdad.

La aprobación de esta ley y su redacción supone además un avance cultural y un cambio en el imaginario colectivo en términos de violencia machista, al incorporar en su redacción el concepto feminicidio, referido a los asesinatos a mujeres por su mera condición de mujer. Reflejo de esta intención transformadora es también el hecho de comprometer a los medios de comunicación y la publicidad en la lucha contra los estereotipos machistas, o definir diversidad de formas de violencia machista: física, psicológica, sexual y económica.

Marta Maicas, diputada de Podem Illes Balears, se ha referido a este éxito legislativo como una «enmienda a la historia y un cambio de paradigma social» y ha destacado la necesidad de acabar con la sociedad machista: «Nos están matando y queremos ser libres».

Otros grupos parlamentarios de nuestra formación en territorios como Aragón, Asturias, Islas Canarias, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Madrid, Murcia o el Congreso de los Diputados ya han solicitado revisar las normas vigentes sobre violencia machista para actualizar y ampliar la definición de la misma y adaptarla al cumplimiento del Convenio de Estambul, que España está incumpliendo actualmente.

En Podemos, la lucha contra la violencia machista es un eje fundamental de nuestras políticas. El diálogo alcanzado en el seno de la Cámara balear es un éxito en el camino por recorrer.