La crisis provocada por la pandemia del coronavirus dejará un mundo diferente al que conocíamos, en un momento ya crítico debido a las guerras y conflictos actuales, las guerras comerciales, la emergencia climática, la represión de protestas, las demandas feministas y las violaciones de derechos humanos y el derecho internacional. Los movimientos geopolíticos de este periodo determinarán el futuro no solo de otros países, sino de la propia Europa y sus instituciones. Ahora más que nunca necesitamos fortalecer el sistema de gobernanza, el multilateralismo y la justicia global.

Desde Podemos instamos a la Unión Europea (UE) a tomar medidas inmediatas para acabar con las sanciones económicas a países afectados por la pandemia. Siguiendo con los esfuerzos de Francia, Alemania y el Reino Unido, que el 31 de marzo aprobaron la primera transferencia del mecanismo INTEX para que Irán pudiera abastecerse de medicinas para lidiar con la pandemia, hacemos un llamamiento a la UE para iniciar la completa suspensión de las sanciones y otras medidas económicas de presión para que cualquier país afectado pueda asistir a su población y, en un mundo interconectado, los esfuerzos de cada país puedan dirigirse a controlar y mitigar la pandemia, impidiendo su expansión. La alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, hizo esta misma petición para Cuba y Venezuela el 24 de marzo, con la intención de evitar el colapso de sus sistemas nacionales de salud y las gravísimas consecuencias «en términos de muertes, sufrimiento y extensión de las infecciones».

En contra de esta postura de resolución de conflictos de Naciones Unidas, el Gobierno de Donald Trump insiste en las injerencias en Venezuela. Manteniendo la presión económica, la semana pasada anunció una orden de busca y captura y una recompensa por informaciones sobre sus principales dirigentes, a los que acusó de «narcoterrorismo». Además, el 2 de abril anunció la movilización de tropas a la región, lo que aumenta la inestabilidad mundial en un momento en que el mundo necesita dedicar todos sus esfuerzos a resolver la pandemia, cooperar y destensar conflictos y guerras, tal y como ha recalcado Naciones Unidas.

Nos sumamos a la petición del 23 de marzo del secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, e instamos a la UE a alentar y colaborar en el establecimiento de treguas en las guerras y conflictos que están teniendo lugar en África —Sudán del Sur, República Centroafricana— y en la región de Oriente Medio y Magreb —Siria, Yemen, Libia e Irak, pero también los conflictos de larga duración, como el de Palestina, el Sáhara Occidental y el de las poblaciones kurdas—. En este sentido, desde Podemos nos sumamos a la petición de liberación de las personas presas por estos conflictos para evitar que puedan verse infectadas por el coronavirus. Estos países y, particularmente, sus pueblos necesitan apoyo y asistencia médica y humanitaria ahora más que nunca, con la pandemia amenazando con escalar la tragedia a niveles aún mayores.

Además, la UE debe promover la cancelación de las deudas de países empobrecidos, en América Latina y en otras regiones. Cada vez es más urgente repensar las dinámicas de las finanzas internacionales y el papel que las deudas soberanas tienen en la implementación de las políticas públicas de salud necesarias para atajar la pandemia. En este sentido, varias figuras prominentes, incluyendo el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero o el colombiano Ernesto Samper, han firmado recientemente un manifiesto que propone la cancelación de las deudas soberanas que los países del Sur tienen con las instituciones financieras internacionales, y la articulación de un mecanismo en el seno de Naciones Unidas para llevar a cabo una reestructuración de las deudas a nivel internacional. La UE debería trabajar hacia este objetivo y apoyar iniciativas conjuntas con otros países y regiones. Como ha señalado la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en varias ocasiones, necesitamos una salida en común y las políticas públicas sanitarias de todos los países tendrán un impacto positivo en la UE.

Por último, instamos a la UE a liderar una respuesta multilateral en apoyo a la Organización Mundial de la Salud, e iniciar los trabajos para fortalecer un sistema global de gobernanza de salud adaptado a los desafíos de nuestro tiempo, con mecanismos efectivos de alerta y prevención de crisis sanitarias, que debería haber funcionado ya contra el Ébola y otras pandemias mundiales, y mecanismos de cooperación en relación con patentes, vacunas y equipos médicos.

Desde Podemos exigimos que la crisis provocada por la COVID-19 no agrave, aún más, la delicada situación geopolítica actual y que no sea aprovechada para aumentar el autoritarismo, la desigualdad económica y de género, el desprecio a los límites de nuestro planeta y la impunidad. De esta crisis necesitamos salir en común con la emergencia de un sistema internacional basado en la protección, los cuidados, el respeto mutuo, el derecho internacional, la democracia, los derechos humanos, el feminismo y un cambio económico acorde con la emergencia climática que sufrimos.

2 de abril de 2020