La actual normativa, de 2011, dejará sin votar previsiblemente a cerca de dos millones de españoles en la próximas elecciones generales

Podemos defiende una reforma de la actual ley electoral de 2011 que implique la derogación del voto rogado y la creación de una circunscripción exterior en el  Congreso que dé representación a los emigrantes y canalice sus demandas.

La última reforma de la ley electoral, pactada en 2011 por el PSOE, PP, CIU y PNV impuso un procedimiento de voto exterior con plazos imposibles obviando de este modo las principales recomendaciones de expertos e instituciones competentes (Consejo de Estado y Junta Electoral Central, entre otros) y dejando de lado el artículo 68 de nuestra Constitución, que vela por el derecho de los españoles residentes en el extranjero a participar en la vida política del país.

Como consecuencia de esta reforma, la participación electoral desde entonces ha descendido a menos del 4% y previsiblemente dejará sin votar a cerca de dos millones de personas en la próximas elecciones generales. Desde la reforma del 2011 se han sucedido múltiples procesos electorales en los que se ha reproducido sistemáticamente este desplome de la participación.

Las críticas a la ley electoral son múltiples y proceden de diversos sectores, desde la sociedad civil en el exterior, a través de diversas protestas y comunicados, hasta la propia Junta Electoral Central, quien en abril de 2015 confirmó las deficiencias de esta normativa (enlace a noticia)

El Gobierno español es plenamente consciente del problema y a pesar de ser responsable directo junto con el PSOE de las consecuencias de dicha reforma, no sólo no ha mostrado voluntad alguna de darle una solución sino que ha bloqueado sistemáticamente cualquier propuesta de reforma durante toda la legislatura.

El Gobierno del PP sabe que todos aquellos que se han visto obligados a emigrar lo hacen empujados por la falta de oportunidades que existen en su propio país, una carencia de oportunidades que ha sido causada por las políticas económicas que el PP ha llevado a cabo desde el Ejecutivo.

El Gobierno de Mariano Rajoy perpetúa de esta forma la tradición de todos los gobiernos surgidos desde la Transición de hacer un uso electoralista y partidista del derecho al voto desde el exterior.

El derecho de los españoles residentes en el extranjero a participar en la vida política del país está reflejado en el artículo 68 de nuestra Constitución y desde Podemos consideramos que se trata de un derecho político fundamental y que ninguna democracia se puede considerar válida si no garantiza el derecho al voto de sus ciudadanos, incluidos los residentes en el exterior.

Por todo ello, Podemos se compromete a:

-Derogar el procedimiento del ruego del voto instaurado en la reforma de 2011  y a crear una ley electoral que facilite el ejercicio de este derecho  fundamental, con garantías, plazos suficientes y métodos de voto adecuados a la realidad del voto en el exterior.

-Crear un procedimiento de voto exterior más flexible, que sepa darle respuesta a la creciente movilidad y temporalidad del proceso migratorio actual. Un procedimiento que acabe con los viajes de cientos de kilómetros para inscribirse en los consulados, con los censos cerrados sin aviso institucional previo y con la desinformación desde los consulados y el gobierno.

-Crear una circunscripción exterior en el congreso que dé representación propia a los españoles residentes en el extranjero y les ofrezca una vía política efectiva para canalizar sus demandas.

Podemos devolverá las garantías en el ejercicio de sus derechos politicos a los españoles en el extranjero. Su voz volverá a las urnas y se oirá en las Cortes.