El pasado 15 de enero, fue asesinado en el estado de Chihuahua el líder tarahumara y activista medioambientalista mexicano Isidro Baldenegro, tras treinta años de lucha contra la destrucción del territorio rarámuri por parte de empresas extranjeras. Isidro, ganador del prestigioso premio Goldman, encabezó parte de los procesos de activismo político y lucha judicial que defendían los bosques chihuahuenses de la tala ilegal desde los 80, procesos que, pese a las victorias jurídicas, no impidieron la deforestación intencionada de los territorios y las amenazas y presencia de sicarios vinculados al crimen organizado en sus territorios.

Mientras que se está avanzando rápidamente en un futuro acuerdo comercial entra la Unión Europea y Mexico, el asesinato de Isidro Baldenegro no es un caso aislado, sino que la persecución a defensoras y defensores de derechos humanos y periodistas independientes es generalizada en todo el país. Hace unos días la Red de Mujeres Activistas y Defensoras de Derechos Humanos de Oaxaca, integrada en la Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de los Derechos Humanos que lucha desde 2010 por dar una respuesta integral y regional al aumento de la violencia contra las defensoras de derechos humanos en la región, denunció las amenazas de muerte y acciones de desprestigio contra la defensora Eva Lucero Rivero Ortiz, por su respaldo y el de su organización UCIDEBACC a la sindica procuradora electa Yareli Cariño López ante su destitución. En los últimos 15 años más de 100 periodistas han sido asesinados en México y 25 continúan en desaparición. Se calcula que en México hay hoy más de 26.000 personas desaparecidas.

Además, cerca de cumplirse un año del asesinato de la también ambientalista Berta Cáceres en Honduras, aún sin resolver, se mantiene la persecución internacional contra líderes comunitarios, ambientalistas y ecologistas en toda América Latina, como hemos denunciado este último año desde Podemos con posicionamientos de apoyo internacional en el Congreso de los Diputados y en el Parlamento Europeo pues a menudo las empresas transnacionales son responsables de importantes violaciones de derechos humanos. Estos crímenes quedan impunes debido a las lagunas en el derecho internacional. Por ello apostamos por un marco vinculante en materia de empresas y derechos humanos que permitan un cambio de paradigma en la política comercial internacional en donde los derechos humanos ocupen un lugar central pasen acabando con la impunidad y que hagan que casos como el de Isidro Baldenegro, Berta Cáceres y tantos otros, no vuelvan a repetirse.

Desde Podemos mostramos nuestra más profunda preocupación por los sucesos ocurridos en el estado de Chihuahua y exhortamos a las autoridades competentes que destinen todos los medios necesarios para la resolución de este asesinato, a velar por el cumplimiento de los derechos humanos y a asegurar verdad, justicia y reparación para todas las víctimas. Exigimos que el futuro acuerdo comercial Unión Europea – Mexico apueste por un comercio justo y sostenible en favor de las personas y en respeto de la democracia, los derechos humanos, la equidad de género, el desarrollo sostenible e inclusivo, el medio ambiente, con cláusulas vinculantes en estas materias.