El pasado 23 de septiembre, el Parlamento polaco dio luz verde a la tramitación de una ley que introduce una prohibición casi total del aborto. De aprobarse, la posibilidad de abortar quedaría restringida a un solo supuesto, el riesgo de muerte de la mujer, pese a que Polonia cuenta ya con una de las leyes más restrictivas de Europa, que solo permite abortar cuando el feto está en peligro, cuando hay grave amenaza para la salud de la madre y en caso de violación o incesto. Si se aprobara la nueva norma, las mujeres podrían ser encarceladas hasta 5 años en prisión y los médicos también serían penalizados.

Desde hace un mes, las organizaciones de mujeres y feministas de Polonia llevan promoviendo protestas en contra de esta iniciativa, que supone una clara violación de los derechos humanos. En varias ciudades han tenido lugar marchas de protesta y solidaridad, conocidas como «black protests». En ellas, miles de personas vestidas de negro han alzado sus voces contra esta medida represiva e inaceptable del Gobierno polaco. Las organizaciones de mujeres polacas han convocado también una huelga nacional contra la ley el pasado lunes 3 de octubre, durante la cual se han negado a realizar ningún trabajo, sea remunerado o no, protesta que culminó con una de las mayores manifestaciones en Polonia en los últimos años.

Podemos se solidariza plenamente con la lucha contra esta violación de los derechos de las mujeres polacas y muestra su rechazo más absoluto a este tipo de medidas represivas que, además de suponer una lesión grave de derechos fundamentales, suponen un riesgo probado para la salud y el bienestar de las poblaciones, lo que además es contrario a la legislación internacional de derechos humanos y, en concreto, a los derechos sexuales y reproductivos. La amplia experiencia internacional muestra que las legislaciones prohibicionistas y restrictivas no disminuyen el número de abortos sino que tan solo impiden su realización por medio del sistema de salud y se limita, por tanto, a desviar su realización a la práctica clandestina, insalubre y sin garantías sanitarias de abortos que revierten en riesgos absolutamente evitables e innecesarios para la salud y la vida de las mujeres.

Desde Podemos consideramos muy preocupante el recorte de garantías y libertades que está ejerciendo el Ejecutivo polaco del partido conservador Ley y Justicia (PiS) desde que asumió el Gobierno, lo que incluso llevó a la Comisión Europea a iniciar una investigación formal por posible vulneración del Estado de derecho en materias de justicia y libertad de información el pasado mes de enero. Los valores democráticos, los derechos humanos y las garantías del Estado de derecho han sido y son los pilares de la Europa en que la deseamos vivir, una Europa alejada del proyecto de austericidio económico y centrada en los derechos y las necesidades de la gente.

Exigimos, por tanto, que el Gobierno polaco cumpla con su obligación de garantizar el respeto de los derechos humanos en su país, y apoyamos plenamente y reconocemos como propia la lucha y las demandas de las organizaciones de derechos de las mujeres polacas.

Secretaría de Relaciones Internacinonales y Área de Igualdad, Feminismos y Sexualidades