Entre los días 14 y 16 de marzo tiene lugar en el recinto del IFEMA de Madrid el 6º Salón Internacional de Tecnologías de la Seguridad Nacional, (HOMSEC) que cuenta con la participación de la Comunidad Autónoma de Madrid y el Ministerio de Defensa. Se trata de la mayor feria de armamento y tecnologías de seguridad que se organiza en España, séptimo exportador mundial de armas en 2016, según datos del SIPRI.

Ante este tipo de eventos, Podemos quiere recordar los terribles impactos que el negocio de la guerra y la seguridad tienen en millones de mujeres y hombres de todo el mundo, y la necesidad urgente de reorientar las políticas de paz y seguridad, para ponerlas al servicio de una cultura de paz, la defensa de los derechos humanos, la equidad de género y la resolución pacífica de los conflictos.

Tanto el planteamiento como el material que se expone en la Feria no responde a las necesidades de una “modernización inteligente” de nuestras FAS y Cuerpos de Seguridad, sino que es una muestra más de “modernización especulativa”, que ya ha provocado un endeudamiento exorbitado y una limitación extraordinaria de opciones de gasto para el futuro.

En ese sentido, es imprescindible para ello garantizar:

-El control efectivo del comercio de armas para que cumpla con el Tratado de Comercio de Armas, así como la legislación europea y española correspondiente, de forma que no se vendan armas a países donde se vulneran los derechos humanos o el derecho internacional humanitario. Es fundamental que haya un control más estricto sobre los negocios de las empresas armamentísticas y de seguridad privada, algunas de ellas con presencia en esta feria, que participan activamente en contextos donde se vulneran gravemente los derechos humanos. Unos ejemplos elocuentes son aquellas utilizadas por Israel contra la población civil palestina, o las empleadas para el control migratorio, a través de las cuales se vulneran los derechos de las personas refugiadas o migrantes en nuestras fronteras. Además, conviene no perder de vista los problemas de fiscalización y control de venta de armas en nuestro país, por lo que es preciso mejorar los mecanismos existentes, tal y como demandan distintos colectivos y organizaciones de la sociedad civil.

– Una mayor transparencia y control de los gastos militares y de seguridad de España que permitan conocer el gasto efectivo y no se encubran, como hasta ahora, gasto de Defensa en otras partidas de los presupuestos generales, habiéndose incluso recurrido a estratagemas contables que a la postre se han declarado inconstitucionales (como el uso del Fondo de Contingencia). También debe evitarse el endeudamiento exorbitado y un gasto excesivo en un contexto de severos recortes para la ciudadanía española, priorizando unos presupuestos generales que pongan en el centro los derechos humanos, la equidad de género y el desarrollo sostenible e inclusivo.

– Una reorientación de la política exterior española de paz y seguridad para que no se continúe priorizando ciertos negocios geoestratégicos o económicos, ni se apueste por una cultura del miedo y concepciones restrictivas de la seguridad. Podemos aboga, por el contrario, por una agenda de construcción de paz y seguridad que, en un marco de coherencia de políticas, aborde las causas profundas e inmediatas de los conflictos armados, e impulse un paradigma de cultura de paz que rompa el ciclo de la violencia y se centre en los derechos humanos, la equidad de género, y las labores de mediación con participación de la sociedad civil y colectivos en defensa de derechos humanos. Para ello, es preciso que el gobierno español apruebe cuanto antes un Plan Nacional de Implementación de la Resolución 1325 sobre Mujeres, Paz y Seguridad, promueva un Tratado Internacional de Empresas y Derechos Humanos, así como una efectiva aplicación de las Directrices de la UE sobre Defensoras y Defensores de Derechos Humanos.

– Un giro de la política migratoria y de asilo tanto española como de la propia UE para que, en lugar de priorizar el negocio de la seguridad vinculado a la «Europa Fortaleza», el repliegue xenófobo, la militarización de sus fronteras y la externalización del control fronterizo a terceros países (como Turquía, Libia o Marruecos), se fortalezca la libre circulación de personas y los convenios internacionales de las personas migrantes y refugiadas.

– Se hagan públicas las subvenciones y el apoyo público —a través de la implicación de personal de los ministerios (Defensa Comercio, Asuntos Exteriores, etc.), las Fuerzas Armadas y el resto de cuerpos de seguridad a HOMSEC 2017— para que desde unas premisas que anteponen la transparencia, se pueda conocer la concreta participación de los organismos públicos.

Es necesario un esfuerzo sostenido y comprometido con una agenda de construcción de paz que no siga apostando por el negocio armamentístico y la seguridad a costa de los derechos humanos y  la equidad de género.

 Secretaría de Relaciones Internacionales y Área de Paz y Seguridad de Podemos