Desde la aprobación de los Acuerdo de Paz de la Habana los distintos actores implicados en la resolución del conflicto han ido avanzando en sus compromisos: el desarme de la guerrilla, la consolidación de la institucionalidad para la verdad y la reparación o la creación de las zonas veredales son solo un ejemplo de esto. En este contexto, la conversión de las FARC-EP en partido político, que ha tenido lugar esta semana mediante un Congreso Constituyente en Bogotá, es un paso más en la dirección adecuada

Desde Podemos celebramos este avance que es sustancial para el buen desarrollo de los acuerdos y que viene a materializar uno de los ejes de los mismos: la participación política democrática de las FARC. Esta participación, que se iniciará en los próximos procesos electorales de 2018, supone la plena normalización de la fuerza social que representa en la vida política de Colombia y abre un período nuevo en la historia democrática de este país hermano.

Los Acuerdos de Paz alcanzados a finales del año pasado supusieron un hecho histórico con consecuencias globales. Desde nuestra organización seguiremos apoyando el avance en los mismos y pedimos a todos los actores implicados, y especialmente al Estado colombiano, que continúen trabajando en el cumplimiento de los mismos. A este respecto, nos preocupan los índices de violencia contra defensores y defensoras de los derechos humanos (con 52 líderes asesinados hasta julio) que diferentes organizaciones de los derechos humanos colombianas e internacionales siguen denunciado. La normalización política debe ir acompañada de la protección efectiva de los derechos de todos las actores políticos del país.