La segunda vuelta de las elecciones ecuatorianas ha concluido con la victoria de la dupla Lenin Moreno – Jorge Glas, de Alianza País. Con el 96% de los votos escrutados, el Consejo Nacional Electoral ha contabilizado el 51,12% de los votos a favor de Moreno frente al 48,88 del banquero y candidato opositor Lasso. Las elecciones han registrado una participación alta, de en torno al 82% y, por ejemplo, ha aumentado espectacularmente entre los electores residentes en nuestro país, hasta en un 50%.

Desde Podemos queremos felicitar a Lenin Moreno por esta importantísima victoria, y al pueblo ecuatoriano por el desarrollo de un proceso electoral que se ha celebrado sin incidentes de importancia pese a la polarización de la campaña. Tanto los observadores internacionales como nacionales han reconocido la corrección del desarrollo del proceso electoral, por lo que llamamos a todas las partes a asumir y reconocer los resultados y a que, en todo caso, solucionen las posibles disputas o reclamaciones por los cauces estrictamente establecidos en las leyes.

Esta victoria muestra el apoyo del pueblo ecuatoriano al proyecto político de la Revolución Ciudadana en Ecuador. Desde 2007 el impulso de las políticas democratizadoras puestas en marcha por los gobiernos de Rafael Correa ha conseguido que 2 millones de ciudadanos salgan de la pobreza o que el país alcance una tasa de escolarización del 99%, entre otros muchísimos logros y conquistas sociales. Estas políticas públicas, asociadas a un proyecto de democratización de la riqueza del país, han cimentado avances sin precedentes en la condiciones de vida de las clases populares, y en estas elecciones el pueblo ecuatoriano así lo ha ratificado.

Por otro lado, desde Podemos celebramos esta victoria porque implica la continuidad de algunas iniciativas en política internacional que creemos muy necesarias, como la lucha contra los paraísos fiscales o por la regulación de las actividades de las transnacionales. Confiamos en que Ecuador siga jugando un papel decisivo de liderazgo para la construcción de unas relaciones internacionales más democráticas y basadas en la justicia social.

Por último, nos gustaría saludar y felicitar a la comunidad ecuatoriana en nuestro país por esta victoria y su altísima y decisiva participación en este proceso democrático.