Tras un intenso debate parlamentario y muchas horas de incertidumbre y tensión, hoy el Congreso argentino ha aprobado el proyecto de ley sobre interrupción voluntaria del embarazo. A pesar de lo ajustado del resultado 129 votos a favor, 125, en contra y una abstención-, y de que aún falte la votación en el Senado para lograr su aprobación definitiva, se trata de un avance histórico en el reconocimiento del derecho y la capacidad de decisión de las mujeres sobre sus propios cuerpos y sus propias vidas.

A día de hoy, el aborto sigue siendo ilegal en Argentina excepto si la vida de la madre corre peligro o el embarazo es fruto de una violación. La legislación, que se remonta a 1921, contempla penas de cárcel de entre uno y cuatro años para aquellas mujeres que interrumpan su embarazo. Según diversas estimaciones, entre 350.000 y 450.000 mujeres abortan cada año en Argentina. En 2016, 47.000 gestantes requirieron atención hospitalaria por complicaciones derivadas de interrumpir un embarazo y 43 de ellas fallecieron por causas perfectamente evitables en una sociedad moderna. El proyecto de ley aprobado hoy por el Congreso legaliza la interrupción del embarazo hasta la semana 14, extiende el plazo en casos de violación, riesgo de vida para la madre y malformación fetal, y supone que los derechos reconocidos a las mujeres y las niñas en Argentina se acerquen más al cumplimiento de las demandas históricas del movimiento feminista de reconocimiento de la autonomía de las mujeres.

Desde Podemos queremos saludar este importante avance en la lucha por una sociedad más justa e igualitaria, donde las mujeres vean respetados plenamente sus derechos. Queremos felicitar especialmente al movimiento feminista argentino por su contribución a sentar este precedente tan importante también para otros Estados en la región. Hoy Argentina, como Irlanda recientemente, ha enviado una señal poderosa y esperanzadora al mundo: la lucha global por los derechos de las mujeres es imparable, y una condición indispensable para  cualquier democracia digna de ese nombre.