El pasado domingo se celebraron elecciones presidenciales en Colombia. Ninguno de los 5 candidatos principales consiguió superar el 50% de los votos, por lo que el próximo Presidente será elegido en la segunda vuelta de las elecciones, que se celebrará el día 17 de junio. Entonces se enfrentarán Iván Duque, de Centro Democrático, que ha obtenido el 39% de los votos en estas elecciones, y Gustavo Petro, de Colombia Humana, que ha obtenido un 25,1% de los votos. Estos resultados se han producido con unos niveles de participación históricos, que muestran que los colombianos han reconocido la importancia del momento de cambio que vive el país tras los Acuerdos de Paz que han puesto fin a un conflicto armado de más de cinco décadas. 

Desde Podemos celebramos y felicitamos al candidato de Colombia Humana, Gustavo Petro, por el extraordinario resultado obtenido en la primera vuelta de las elecciones presidenciales. En la segunda vuelta, Petro representará la opción de transformación social y paz de muchos millones de colombianos y colombianas. Tras una campaña en la que no ha contado con grandes estructuras de partido y en la que ha mostrado una impresionante capacidad de movilización y desborde, su resultado es tan esperanzador como merecido.

Es reseñable también, y una excelente noticia, el resultado obtenido por Sergio Fajardo, candidato de la coalición entre el Polo Democrático y el Partido Verde, que ha alcanzado un 24% de los votos. La suma de los votos de Colombia Humana y Sergio Fajardo muestra la existencia de un importante espacio político progresista y comprometido con la paz en Colombia, llamado a jugar un papel esencial en el futuro político del país y de un continente necesitado de nuevos referentes y liderazgos en la lucha por la democracia, la justicia social y los derechos humanos. 

En las tres semanas que quedan hasta la segunda vuelta, Gustavo Petro tendrá que hacer frente a múltiples ataques de las fuerzas del uribismo, esa mezcla de autoritarismo y neoliberalismo que sustenta el proyecto de la oligarquía colombiana. Confiamos en que la movilización y la confluencia de todas las personas comprometidas con la paz, los derechos humanos y la democracia en Colombia permitan derrotar a las élites colombianas y su proyecto político fundado en el miedo y la violencia, y abrir un tiempo nuevo para un país que sentimos hermano.