28 de octubre de 2019

Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kichner, la candidatura a la presidencia del Frente de Todas, triunfó en las elecciones generales en Argentina que se celebraron ayer. Con un 48% de los votos, no será necesaria una segunda vuelta. Otros candidatos del Frente de Todas, como Axel Kicillof en la Provincia de Buenos Aires, han triunfando a nivel regional en las provincias donde se celebraban elecciones. 

Con este resultado el pueblo argentino ha mostrado su rechazo al modelo neoliberal que Mauricio Macri, ya ex-Presidente, comenzó a reimplementar hace 4 años. Un modelo que ha hecho que la pobreza crezca una 33%, al tiempo que ha bajado el PIB y no ha parado de subir el precio de los suministros básicos, de los combustibles y la deuda pública, vendiendo de nuevo el país al FMI. El pueblo argentino conoce bien los resultados de este modelo y estas elecciones ha dejado bien claro que no quieren volver a él. 

Desde Podemos celebramos la victoria de Alberto Fernández y felicitamos a los compañeros del Frente de Todas. Estos días, además, Idoia Villanueva y Gerardo Pisarello han tenido la posibilidad de participar in situ, representando a nuestro espacio político, en la delegación internacional que ha acompañado al Frente en esta victoria. 

El futuro es complejo y la situación que deja Mauricio Macri realmente difícil. Hoy mismo, Jair Bolsonaro ha afirmado que “el pueblo argentino ha elegido mal”, y es previsible que la ya de por sí delicada situación financiera del Estado argentino se recrudezca a través del intento de evasión de capitales. No obstante, confiamos en la capacidad del nuevo gobierno para afrontar esta situación, colocando los derechos del pueblo por encima de unas élites económicas que ya han robado demasiado. 

Creemos además que esta victoria es un avance más de la ola que, de diferentes maneras y en diferentes lugares de la región, se está levantando contras las políticas neoliberales y reaccionarias que están haciendo retroceder décadas a los pueblos hermanos de América Latina. Deseamos, por tanto, que sea también un impulso y que América Latina vuelva a marcar el rumbo de la dignidad de los pueblos frente a la codicia y miseria de las élites