Ayer moría asesinada la activista feminista y concejala de Río de Janeiro, Marielle Franco, junto con el conductor de su vehículo, Anderson Pedro Gomes. Marielle se había destacado en este último tiempo en la denuncia contra la militarización de su ciudad, además de participar en múltiples luchas por la defensa de los derechos humanos a lo largo de su vida.

Desde Podemos condenamos enérgicamente este asesinato y este ataque a los derechos humanos. Además, hacemos un llamamiento a las autoridades brasileñas para que investiguen a fondo este caso y al gobierno español para que pida explicaciones y trabaje activamente por la protección de las personas defensoras de derechos en Brasil.

Desde la llegada al poder de Michel Temer, a través de un golpe de Estado institucional, los ataques a defensores y defensoras de los derechos humanos no han parado de aumentar en Brasil. Solo en 2017, según el Comité Brasileño de Defensores/as de Derechos Humanos, 65 personas fueron asesinadas por esta defensa.

Aparentemente, Marielle Franco ha sido asesinada por denunciar la militarización de Río de Janeiro, en una dinámica de criminalización de la pobreza que ha producido ya 157 muertes en la ciudad, a manos del ejército, en lo que va de año. Esta criminalización de la pobreza la lleva a cabo un gobierno que está aplicando las reformas y los recortes en derechos sociales más duros de la historia del país, condenando nuevamente a la pobreza a personas que habían conseguido salir de ella.

Marielle Franco fue un ejemplo para todas las personas que luchan por los derechos humanos a lo largo del mundo, especialmente para las defensoras de derechos de las mujeres y de las personas afrodescendientes. Lo es también para nuestra organización, donde desde nuestro lugar, seguiremos luchando por un mundo como el que construía todos días Marielle.