«La comunidad internacional no puede mirar para otro lado y tiene que asegurar que en Bolivia se restaure la democracia y se asegure la integridad física de todos los dirigentes del MAS, de la población de Bolivia, además de la consecución de unas elecciones con garantías. 

El Gobierno español tiene que jugar un papel clave en este momento y condenar enérgicamente el Golpe de Estado y sus principales actores.  En este momento hay un riesgo claro de que la violencia vaya a más. Por eso, es necesario emitir un mensaje claro de que no va a tolerar ningún tipo de violencia con los miembros del MAS ni la población».

11 de noviembre de 2019

Ayer se confirmaron los peores pronósticos sobre la situación en Bolivia. Tras el reconocimiento por parte del Gobierno boliviano de la auditoría de la OEA y la convocatoria de nuevas elecciones, con la garantía de la sustitución del Tribunal Supremo Electoral, el ejército entraba en juego exigiendo a Evo Morales la renuncia total. En estos momentos la situación es crítica, y el Presidente, así como otros miembros del Gobierno boliviano, están buscando salir del país ya que su seguridad no está garantizada. 

Desde Podemos, hemos venido denunciando en las últimas semanas que lo que estaba ocurriendo en Bolivia no eran simplemente protestas ciudadanas sino una operación de la oposición para derrocar al Gobierno legítimo del MAS por la fuerza. Ayer, esta presunción se confirmó: estamos ante un golpe de estado, con el ejército obligando al Presidente a dimitir y persiguiendo a los miembros más relevantes del Gobierno. Lo ha hecho en alianza con la extrema derecha boliviana, que nunca estuvo preocupada por el análisis del procedimiento electoral, sino en derrocar a Evo Morales a toda costa. 

Ante esta situación la comunidad internacional no puede mirar para otro lado y tiene que asegurar que en Bolivia se restaure la democracia y se asegure la integridad física de todos los dirigentes del MAS, de la población de Bolivia, además de la consecución de unas elecciones con garantías. En este contexto, saludamos el comunicado del Grupo de Puebla apoyando la legitimidad del proceso boliviano y esperamos que los países que conforman ese espacio político pueda tener un rol importante en la solución a la crisis boliviana. 

Creemos que el Gobierno español tiene que jugar un papel clave y condenar enérgicamente el Golpe de Estado y sus principales actores. Debe también implicarse activamente para garantizar la estabilidad y la seguridad del pueblo y la sociedad civil en Bolivia, así como la integridad física de Evo Morales, de Álvaro García Linera, y del resto de dirigentes del MAS, incluyendo el ofrecimiento del asilo político a los mismos. En este momento hay un riesgo claro de que la violencia vaya a más. Por eso, es necesario emitir un mensaje claro de que no va a tolerar violencia contra los miembros del MAS ni la población. Nuestro país tiene que ser un activo en el lado de la democracia y los derechos humanos en la región, incluso cuando eso implique poner los valores y los principios por delante de los intereses económicos de las élites empresariales. 

Evo Morales y su Gobierno ya ha hecho historia, en su país y en América Latina. Los resultados sociales, económicos y de inclusión de las comunidades indígenas en el sistema boliviano logrado por el Presidente Morales han supuesto un cambio que será muy difícil revertir. Son precisamente esos logros lo que persigue una oposición brutalmente racista, que pone la Biblia por delante de la Constitución y que está dispuesta a la masacre y la dictadura para no perder los privilegios que aún conserva. Por esta razón, desde Podemos trabajaremos por garantizar la seguridad y la integridad de los dirigentes del MAS y la población de Bolivia y y porque las victorias del pueblo boliviano logradas en las dos últimas décadas se mantengan.