Es necesario que no se trivialicen las consecuencias del accidente, que se midan los contaminantes en el aire y que se divulguen los datos para garantizar las medidas de precaución adecuadas

Incendio de la planta de Requimsa en Arganda del ReyTras el incendio ocurrido en la mañana del 4 de mayo en el centro de gestión y almacenamiento de residuos peligrosos Requimsa, en Arganda del Rey, desde Podemos queremos mostrar nuestra preocupación y solidaridad con las personas heridas en las explosiones.

Exigimos, además, que se garantice la salud de los vecinos y las vecinas, que se realicen mediciones de los contaminantes en el aire y que se divulguen los datos para garantizar las medidas de precaución adecuadas.

Es imprescindible que no se trivialicen las consecuencias del accidente a corto y medio plazo y que se proteja a los vecinos y vecinas del barrio de la Poveda, el más cercano al incendio, así como a todas las personas residentes en Arganda del Rey y los municipios colindantes. Deben extremarse las medidas de precaución y proceder a la evacuación de la población que se encuentre en zonas susceptibles de afectación.

Desde Podemos esperamos que no se repita la gestión del incendio de Seseña (2016). No es sensato ni razonable que los vecinos y vecinas vuelvan a sus casas antes de que el incendio esté totalmente extinguido y pueda causar secuelas para su salud.

La transparencia en la información y la gestión responsable de este tipo de incendios es fundamental para garantizar la salud y la seguridad de la población, pues se emiten sustancias contaminantes al aire, desde partículas en suspensión hasta hidrocarburos aromáticos policíclicos (benzopirenos), pasando por dioxinas, furanos y metales pesados, algunos de los cuales han sido reconocidos como cancerígenos.

Estos casos, al igual que ocurrió con el incendio de Seseña, nos muestran las deficiencias en lo referente a la gestión de residuos, donde no existe una planificación que avance en la reducción de los residuos. No podemos seguir con un modelo que se evidencia nocivo e insostenible y que afecta a la salud y el entorno de las comunidades cercanas a las instalaciones de gestión. Los municipios están pasando a ser los gestores de los residuos y la actual situación de asfixia presupuestaria que somete el Gobierno central incide directamente en la gestión de residuos, donde los municipios están obligados a privatizar la gestión y donde los costes se reducen poniendo en serias dudas la seguridad de las personas y la calidad del aire.

La situación actual de la gestión de los residuos en Madrid se basa en el vertido y la incineración.

Actualmente, la Comunidad de Madrid tiene planificada la ampliación de plantas de compostaje, almacenamiento y confinamiento de residuos, que marca un modelo claramente equivocado, donde no se prevé la reducción de residuos y sí el almacenamiento a bajo coste con repercusiones claras en los entornos naturales, la calidad del aire y la salud de las personas, además de la posibilidad de que se repitan casos como el ocurrido en Seseña o el de ahora en Arganda.

Desde Podemos exigimos redoblar las inspecciones y controles de este tipo de espacios de almacenamiento de residuos. Ya son tres los incendios de gran importancia en los últimos años en instalaciones similares y en esta misma de Requimsa, también en 2013, a la que la Comunidad de Madrid volvió a autorizar la actividad. Sin embargo, desde la Comunidad de Madrid se ha reconocido que el modelo de gestión actual de residuos nos lleva al abismo.

El grupo municipal de Ahora Arganda denunció en sede plenaria esta situación, pero su moción fue rechazada por PP y PSOE, que entendieron que la gestión de los residuos era la adecuada. Los Gobiernos municipales y autonómicos han convertido Arganda en la ciudad de los residuos, y los han situado en uno de los municipios con el suelo más contaminado de la Comunidad de Madrid, que no ha adoptado medidas para la óptima gestión de residuos en la localidad y en la comunidad.