A un mes de que España deje su membresía no permanente en el Consejo de Seguridad,  Podemos vuelve a exigir que nuestro país  cumpla con su responsabilidad histórica y ponga fin al proceso de descolonización del pueblo saharaui, inconcluso desde hace 41 años, mediante una propuesta que fije una fecha definitiva para la celebración de un referéndum en el que se conozca y respete la libre determinación del pueblo saharaui, tal y como establecen los acuerdos firmados en 1991.  

En estos momentos en que España se postula como miembro del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, no hay ninguna razón para que nuestro Gobierno no impulse que la MINURSO, la Misión de Naciones Unidas encargada de velar por el alto el fuego y organizar el referéndum, cuente con competencias en la protección y promoción de los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales de la población saharaui. Por estas razones, desde Podemos exigimos que España lleve el dossier del Sáhara Occidental al Consejo de Seguridad el diciembre.

Estas peticiones no son sólo de Podemos, son de todos los partidos políticos del Congreso, excepto del Partido Popular, que firmaron una declaración institucional el pasado mes de abril. Estas peticiones no son sólo de los partidos políticos, son las demandas de la sociedad civil que año a año muestra su solidaridad en manifestaciones, proyectos solidarios y culturales. Estas peticiones son las del pueblo español que, por encima de los gobiernos populares y socialistas, ha mantenido su solidaridad con el pueblo saharaui.

Lejos de llevar al Consejo de Seguridad estas demandas, el pasado mes de abril el anterior Gobierno en funciones votó a favor de una revisión de la MINURSO que no permitía ni la supervisión de los derechos humanos en el Sáhara Occidental ni precisaba ninguna medidas que se van a adoptar para desbloquear el conflicto y avanzar hacia la celebración del referéndum.  Todo ello, pese que las funciones de la MINURSO se vieron drásticamente reducidas tras la expulsión por parte de Marruecos de 73 funcionarios civiles internacionales con el silencio cómplice de España y del Consejo de Seguridad en marzo de 2016.

La presencia de nuestro país en el Consejo de Seguridad en el período 2015-2016 y la aspiración por entrar en el Comité de Derechos Humanos no pueden ser una mera posición de prestigio sino que deberían haberse traducido en políticas activas por la paz y los derechos humanos. Desde Podemos trabajamos por una promoción de la resolución de conflictos como una política de paz y seguridad humana y por la promoción de los derechos humanos es la base del multilateralismo democrático que impulsado desde Podemos.