En el Día Europeo de la Igualdad Salarial -en España las mujeres cobran un 24% menos que los hombres-, Podemos plantea un cambio de modelo productivo que iguale los permisos de paternidad y maternidad

Sofía Castañón, portavoz de la Comisión de Igualdad: «Es inadmisible que las condiciones de desmantelamiento del estado de bienestar fuercen a las mujeres a elegir entre tener un proyecto de vida familiar y ser económicamente independientes»

Este lunes 22 de febrero es el Día Europeo de la Igualdad Salarial y en España existe todavía un 24% de desigualdad salarial entre hombres y mujeres. Esto se debe a que, a menudo, se paga a las mujeres menos por los mismos trabajos.

Además, nuestro sistema productivo excluye sistemáticamente a las mujeres del mercado laboral. Que los permisos de paternidad y maternidad no sean igualitarios (16 semanas para ellas, 13 días para ellos) pone sobre las mujeres la responsabilidad de la crianza, haciéndolas menos disponibles para el empleo remunerado y expulsándolas de sus trabajos. Y esto se acrecienta con los recortes y el retroceso en la atención y promoción de la autonomía a personas en situación de dependencia. Las mujeres vuelven a la posición tradicional de cuidadoras en el ámbito doméstico.

A esto es preciso añadir el recorte del 33% (10 millones) que el PP ha hecho en la última legislatura sobre la partida para igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres. «Es inadmisible que las condiciones de desmantelamiento del estado de bienestar fuercen a las mujeres a elegir entre tener un proyecto de vida familiar y ser económicamente independientes. Necesitamos contar con permisos de paternidad y maternidad que sean igualitarias, intransferibles y 100% remunerados«, afirma Sofía Castañón, portavoz de la Comisión de Igualdad.

En este contexto, el Grupo Parlamentario Podemos-En Comú Podem-En Marea plantea un cambio de modelo productivo, que pasa por igualar los permisos de paternidad y maternidad, lo que permitirá a los padres la corresponsabilidad del cuidado de sus hijas y de sus hijos. De esta manera, se devuelve a los padres ese derecho que actualmente les es negado y las mujeres no se verán obligadas a elegir entre su carrera profesional y su vida familiar (entre ser económicamente independientes y ser madres), ya que eso nos aboca a la caída de natalidad actual y nos enfrenta a una crisis demográfica que pone en riesgo el sistema de pensiones. Es ineficiente obviar el capital productivo y cualificado, que supone la mitad de la población.

«La discriminación laboral de las mujeres no sólo es injusta: es, además, ineficiente porque desaprovecha su capital productivo y cualificado. Por ello, desde Podemos consideramos indispensable para un nuevo modelo económico que la igualdad sea uno de sus ejes fundamentales», añade Castañón.