Uno de los elementos fundamentales de nuestra propuesta de transformación económica es el Plan Nacional de Transición Energética, cuyo objetivo principal es promover, anualmente, una inversión público-privada en eficiencia energética y energías renovables equivalente al 1,5% del PIB durante un periodo de 20 años. Este plan contribuiría decisivamente a transformar el aparato productivo, el modelo inmobiliario y el sistema de transporte para avanzar hacia una economía baja en emisiones de gases de efecto invernadero y coherente con la lucha contra el cambio climático.

Además, la aplicación del plan reduciría nuestra dependencia energética con el exterior y tendría un fuerte impacto sobre el empleo, tanto en sectores laborales que sufren el paro asociado al fin de la burbuja inmobiliaria como en sectores profesionales de alta cualificación técnica.

Como parte de este proceso de transición energética, proponemos el cierre paulatino de las centrales nucleares en operación en nuestro país mediante la no renovación de los permisos de explotación una vez que expiren. Esto fija un calendario según el cual en 2024 no habrá centrales nucleares en funcionamiento en España. Con nuestra propuesta, la primera central que cerraría sería Almaraz, en 2020, y la última Trillo, en 2024.

Sin embargo, el Gobierno, en colaboración con el Consejo de Seguridad Nuclear, está adoptando medidas encaminadas a prolongar el funcionamiento de las centrales nucleares más allá de los 40 años previstos inicialmente.

Nuestros motivos para proponer el cierre nuclear y, por tanto, oponernos al alargamiento de la vida de las nucleares son, principalmente, los siguientes:

– Las nucleares pueden ser causa de accidentes catastróficos, y suponen un riesgo innecesario.

– Producen residuos radiactivos que son peligrosos durante miles de años, y cuyo tratamiento es un problema sin resolver.

– Muy al contrario de lo que habitualmente se escucha en ciertos foros, las nucleares son un obstáculo tecnológico para la transición energética, y en particular para el tránsito hacia un sistema eléctrico 100% renovable.

Estos argumentos se explican más detalladamente en el artículo «No a la ampliación de la vida de las centrales nucleares», firmado por Iván Calvo, Marta Victoria, Juan López de Uralde y Josep Vendrell.

Por todo lo anterior, apoyamos y llamamos a participar en la manifestación antinuclear convocada por diversos colectivos de la sociedad civil el 10 de junio en Madrid.

Cartel de la manifestación antinuclear del sábado 10 de junio