Para «poner en común», el debate contará con la participación de destacados economistas, politólogos e intelectuales españoles y extranjeros.

El Confidencial

Con el fin de «parar el balón» para «pensar» despacio después de una carrera a contrarreloj de año y medio, Podemos pone en marcha la próxima semana su universidad de verano, un «lugar de encuentro y debate colectivo» sobre los retos que afronta en los próximos meses en el camino a las elecciones.

Así lo explica en una entrevista con Efe Jorge Lago, responsable del área de Cultura y formación de Podemos y uno de los fundadores del partido que en este último año ha revolucionado el panorama político español.

Para ello, han tenido que ir «a toda velocidad». «Hemos corrido mucho», afirma Lago, «y no siempre ha habido tiempo para parar el balón, mirar un poco al frente y reflexionar juntos» en profundidad sobre «hacia dónde queremos ir».

Ahora ha llegado el momento y el escenario será la universidad de verano de Podemos, detrás de cuya organización ha estado el propio Lago, que se desarrollará a lo largo de cuatro días -del 23 al 26 de julio-, y en la que participarán casi un centenar de ponentes en las distintas mesas y talleres en las que se han distribuido los debates.

Las transformaciones en el sur de Europa y su repercusión en la arquitectura de la UE, «qué está pasando con la negociación griega», «qué política hay detrás de una configuración económica», «cómo se puede hacer política mas allá de la austeridad y cómo eso generaría mayor crecimiento económico» son algunas de las preguntas a las que Podemos buscará respuesta en este foro.

Para «poner en común» el debate contará con la participación de destacados economistas, politólogos e intelectuales españoles y extranjeros que abordarán ese y otro de los temas centrales del encuentro, el análisis de «lo que ha sido el régimen político del 78» y «en qué dirección» puede ir «su remodelación» una vez que «ha entrado en crisis».

Y hay también una parte pensada hacia dentro, una dimensión «formativa» en la que el trabajo intelectual dejará paso a una reflexión sobre «lo que ha sido Podemos» y, ya desde la experiencia, sobre los elementos que debe trabajar para llegar «en las mejores condiciones» a las elecciones generales.

Un bloque en el que la comunicación política, el análisis electoral, la transparencia, la financiación participativa o el uso de las redes sociales serán algunos de los temas a debate.

Todo eso marcando distancias, como siempre hace Podemos, con otras escuelas de verano de partidos tradicionales como PP o PSOE, más dirigidas a «colocar» anuncios o «mensajes sonda» para «ver hasta pueden llegar sus delirios programáticos», señala Lago citando a FAES, la fundación presidida por José María Aznar. «Esto es todo lo contrario», añade.

«Ver, escuchar y discutir» es la idea central que recalca Lago, desde la perspectiva de una formación que entiende que «ser de Podemos» es «simpatizar», «es curiosidad», y que es difícil separar lo de «dentro de lo de fuera de Podemos».

«Creo que es más porosa la frontera entre la gente que es y no es de Podemos», subraya al explicar que en la universidad se ha inscrito gente de las bases y los círculos del partido, pero también «mucha gente» que no vota a Podemos.

El secretario político de Podemos, Íñigo Errejón, el de Organización, Sergio Pascual, o el secretario general en Aragón, Pablo Echenique, son algunos de los dirigentes que, al igual que Lago, participarán en los debates, junto a personalidades como la politóloga Chantal Mouffe, el economista Vinçent Navarro o filósofos como Santiago Alba Rico y Carlos Fernández Liria.

Sin olvidar la cultura y la música, que tendrá un espacio reservado en lo que Lago llama la «off universidad», en la que después de los debates del día se llevará la «reflexión» a escena, en horario de tarde-noche y «a través del arte, la música y el teatro» con obras y conciertos programadas en varias salas de Madrid.

Lago cree que hay que romper con «esa frontera aparente entre los intelectuales y las bases de los partidos», que el debate tiene que ser «colectivo» y que hay que «socializar el conocimiento» poniendo en común.

A su juicio, el papel que puede jugar Podemos en la política cultural es «darle espacio» y facilitar que la cultura se vea, apoyar medios de financiación autónomos, como una ley de mecenazgo donde el Estado está, pero también el sector privado».

De momento, y antes de llegar a eso, Podemos se para en busca de la reflexión pausada en su universidad de verano, en la que también se podrá acceder al segundo número de la revista ‘La Circular’, que edita el Instituto 25M, la fundación de Podemos.

EFE

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