Los grupos parlamentarios de Podemos presentan proposiciones no de ley oponiéndose al Acuerdo Transatlántico de Comercio e Inversión (TTIP), al considerar que es un tratado que amenza los derechos laborales más elementales

En estas propuestas solicitarán al Ministerio de Economía y Competitividad del Gobierno que suspenda las negociaciones del TTIP y otros acuerdos comerciales similares

Los grupos parlamentarios autonómicos de Podemos están presentando proposiciones no de ley para oponerse al Acuerdo Transatlántico de Comercio e Inversión (TTIP), una oposición que ya han defendido en numerosas ocasiones los eurodiputados de Podemos y que, ahora, abordan desde los órganos autonómicos para evitar la aprobación de este tratado y garantizar unas condiciones de vida dignas para la mayoría.

Estas proposiciones no de ley se oponen a la aplicación del TTIP y se comprometen con la defensa de los servicios públicos básicos para mantener la cohesión y redistribución social. Asimismo, solicitan al Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas del Gobierno su apoyo a todas las iniciativas dirigidas a asegurar el carácter público de los servicios sociales útiles y piden al Ministerio de Economía y Competitividad la suspensión de las negociaciones del TTIP.

Hasta ahora, esta iniciativa ya la han presentado los grupos parlamentarios de Andalucía, Aragón, Castilla y León, Canarias, Cantabria, Murcia, la Comunidad Valenciana y las Juntas de Guipúzcoa y Vizcaya y, en las próximas semanas, se presentará en el resto de los órganos autonómicos en los que Podemos está presente. Esta propuesta forma parte de un paquete de acciones, coordinadas desde la Secretaría de Acción Institucional de Podemos, que los grupos parlamentarios de la formación están llevando a cabo en las instituciones en las que tienen representación con el objetivo de ser más eficaces y devolver las instituciones al servicio de la gente.

El TTIP, que se negocia entre la Unión Europea y Estados Unidos desde 2013, no es un acuerdo comercial tradicional sino el intento por parte de las empresas transnacionales de abrir y desregular los mercados, profundizando en la liberalización de servicios públicos. Asimismo, de prosperar este acuerdo, supondría un serio recorte en los derechos laborales, de los consumidores, al medioambiente, a la privacidad y un golpe definitivo a los servicios públicos.

Por ello, desde Podemos se ha insistido en la oposición a este acuerdo opaco y antidemocrático que se ha manejado con un intolerable secretismo y en el que la información ofrecida por la Unión Europea a la ciudadanía ha sido escasa y selectiva. Frente al TTIP, Podemos defiende la construcción de unas relaciones políticas y comerciales que antepongan los intereses de la mayoría a los intereses corporativos de las transnacionales y se gestionen de una forma transparente, democrática y participativa.