La empresa ha anunciado un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que afectará al 100% de la plantilla

El ERTE es consecuencia de la negativa de Endesa a comprar carbón nacional para la central térmica de Compostilla

El responsable de Relaciones con la Sociedad Civil de Podemos, Rafael Mayoral, junto con los diputados asturianos, Sofía Castañón y Segundo González, y la diputada leonesa, Ana Marcello, se han reunido con el Comité de Empresa de la Compañía Minera Asturleonesa para conocer la situación en la que se encuentran los trabajadores tras el anunciado ERTE que afectará al 100% de la plantilla.

Dicho ERTE se produce como consecuencia de la negativa de la compañía eléctrica Endesa a comprar carbón nacional para la central térmica de Compostilla, a pesar de haber igualado los precios con el carbón importado.

Durante la reunión, los representantes del Comité de Empresa han solicitado a los diputados “que articulen alguna fórmula en el Congreso de los Diputados para que se consuma carbón nacional”. El portavoz del comité, Víctor Ruiperez, ha subrayado que en esta cuestión no solo está en juego unos puestos de trabajo “sino el tejido industrial de muchas comarcas que tienen un monocultivo como es el carbón”.

Por su parte, el secretario de Relación con la Sociedad Civil de Podemos, Rafael Mayoral, ha hecho hincapié en la necesidad de que las diferentes esferas políticas desarrollen todas las medidas necesarias para defender el sector del carbón nacional que, según él, “están ahogando mientras se importa carbón de fuera”. Mayoral ha denunciado que, además, los encargados de importar este carbón son fondos buitre como Goldman Sachs. Para el diputado de Podemos es necesario que “cuanto antes las eléctricas dejen de sustituir el carbón autóctono con el de importación y comiencen a consumir carbón de aquí, porque es perfectamente factible, es una cuestión de voluntad”.

Según Podemos, una de las soluciones posibles a esta cuestión pasaría por establecer una ecotasa para el consumo de carbón de importación que se produce en países en los que los trabajadores del sector sufren peores condiciones sociales y laborales, y cuyo transporte hasta España genera una gran huella ecológica perjudicial con el medioambiente. De esta manera en el precio final del carbón importado aparecerían los costes humanos y ecológicos que actualmente oculta y que, al no contemplarlos, permiten que pueda ser más barato que el autóctono. En la actualidad el 80% del carbón que se consume en España procede de la importación, principalmente de países como Indonesia y Colombia.