El 15 de octubre culminará la campaña de movilizaciones de la Plataforma No al TTIP. Desde el 8 de octubre se sucederán las movilizaciones en todo el Estado, con el foco de atención puesto sobre la inminente firma del Acuerdo Global de Comercio (CETA) entre la Unión Europea y el Gobierno de Canadá.

En coordinación con el Área de Medio Rural y Marino y con nuestros diputados y diputadas de las Comisiones de Asuntos Exteriores y de Agricultura y Medio Ambiente, hemos presentado una serie de medidas para exigir cuentas a un Gobierno en funciones que, pese a no estar legitimado para tomar decisiones políticas de calado, está incumpliendo preceptos fundamentales de nuestra Constitución. El Título III de la Constitución exige que se informe debidamente a las Cámaras, que deben orientar y aprobar la ratificación de los Tratados y Acuerdos internacionales que firme el Gobierno.

El CETA es un Tratado internacional de carácter mixto, lo que implica que para su ratificación no es suficiente la aprobación del Parlamento Europeo sino que deberá ser debatido y aprobado por los parlamentos de los 27 Estados miembros. No obstante, el Tratado prevé un mecanismo de aplicación provisional desde su firma, anterior a su entrada en vigor vía ratificación y adecuación a cada una de las legislaciones.

Desde Podemos entendemos que ni la firma ni la aplicación provisional de un Tratado que afectará profundamente a nuestra soberanía, nuestros derechos laborales y medioambientales, e incluso a nuestro Poder Judicial -por la posición subalterna que tendrá frente a los mecanismos de arbitraje internacional- puede realizarse sin atender al órgano competente, que es y debe ser el Parlamento.

Para ello, el 5 de octubre registramos las siguientes iniciativas:

Seguimos y seguiremos exigiendo la paralización del CETA, el TTIP, el TISA y todos los tratados comerciales que amenazan nuestros derechos y cercenan la soberanía popular.