Podemos ha solicitado hoy la creación de una Comisión de Investigación sobre el procedimiento de voto desde el extranjero, que estudie las posibles irregularidades, errores administrativos o falta de medios puestos a disposición de los ciudadanos españoles residentes en el extranjero para ejercer su derecho al voto en estas últimas elecciones.

En las pasadas elecciones generales, tan solo un 4,7% de los dos millones de españoles censados en el extranjero ejerció su derecho al voto. Los escasos plazos para el envío de papeletas, las dificultades para inscribirse en los consulados y la falta de información por parte de las instituciones competentes han sido los mayores problemas con los que se han encontrado los emigrados para ejercer su derecho al voto.

Estos problemas son en gran medida debidos a la reforma de la ley electoral pactada por PSOE, PP, CIU y PNV en 2011, que en contra de las advertencias de la Junta Electoral Central, introdujo un nuevo trámite en el procedimiento de voto exterior, conocido como ‘voto rogado’. Como resultado de esta reforma, la participación de los residentes en el extranjero cayó de un 31,74% en las elecciones generales de 2008 a un 4,95% en 2011 y un 4,7% en estas últimas elecciones. Esta participación no es solo la más baja de la historia de nuestro país en términos porcentuales; también afecta a más personas que nunca, puesto que el número de españoles residentes en el exterior ha aumentado un 48% desde el inicio de la crisis, según datos del INE.

Además, el nuevo sistema no solo mantiene las deficiencias del anterior, como la desactualización del censo electoral, o los plazos insuficientes de envío y recepción de papeletas (que suponen que más de la mitad de los que solicitan el voto acabe sin poder votar), sino que las agrava, añadiendo un nuevo trámite intermedio que acorta los plazos y dificulta aún más el ejercicio del derecho a voto.

A los problemas citados se añaden otras posibles irregularidades que han sido denunciadas por organizaciones de emigrantes y medios de comunicación. Desde ciertas arbitrariedades en la inscripción del censo y requisitos para las subsanaciones no contemplados por la ley, hasta el mal funcionamiento de la web del INE, de su servicio de fax y atención telefónica o la falta de información electoral por parte del gobierno, entre otros.

Desde Podemos estimamos por lo tanto que no solamente el llamado ‘voto rogado’, sino también otros aspectos del actual sistema de voto exterior en su conjunto, podrían estar vulnerando el derecho de los españoles residentes en el extranjero a participar en la vida política del país, derecho reflejado en el artículo 68 de nuestra Constitución. Creemos asimismo que hay indicios suficientes de posibles irregularidades y errores administrativos.

Por estas razones, consideramos claramente insuficiente la mera supresión del procedimiento de «ruego del voto» propuesta por el PSOE en su proposición de reforma de la LOREG del pasado 13 de enero y hemos solicitado la creación de una Comisión de Investigación que determine con claridad y exactitud la cantidad de personas que no han podido ejercer su derecho al voto en los últimos procesos electorales y los motivos que se lo han impedido.

Una comisión que escuche a las asociaciones de afectados, investigue la conducta de las oficinas consulares y audite la actuación de las administraciones responsables. Que asimismo evalúe si tras 5 años desde la implantación de la última reforma electoral, el sistema de «voto rogado» ha supuesto una restricción del derecho al sufragio activo y podría por lo tanto resultar inconstitucional. Y finalmente, que proponga alternativas y soluciones efectivas con vistas a una futura reformulación de la Ley Electoral.