Desde Podemos queremos mostrar nuestra preocupación ante el grave deterioro de la situación humanitaria en Siria y las continuas violaciones de los derechos humanos que han cometido todas las partes en el conflicto. La escalada de violencia de las últimas semanas está teniendo un impacto dramático en la población civil, particularmente en mujeres y niñas. Según datos de Naciones Unidas, tan sólo en la primera semana de febrero mil personas han sido asesinadas y la cifra no ha parado de aumentar desde entonces. Se han producido ataques indiscriminados por parte del Gobierno sirio, que debe poner fin de inmediato a todas las violaciones de derechos humanos hacia su población, en Idlib -donde han tenido que huir 320.000 personas- y ha habido alegaciones de ataques químicos en el enclave sitiado de Guta Oriental. Los convoyes de las Naciones Unidas sufren todo tipo de trabas administrativas y burocráticas que les impiden suministrar ayuda humanitaria. La ofensiva de la coalición contra Daesh en lugares como Raqa han dejado una ciudad destruida y llena de munición sin explotar que ya ha causado más de doscientas víctimas civiles desde que la organización terrorista fue expulsada. Al norte de Siria, en Afrin, la ofensiva militar del Gobierno turco ha dejado atrapados a miles de personas, muchas de ellas desplazadas internas. Según la Agencia de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) y la Media Luna Roja Kurda, más de un centenar fueron asesinadas y 15.000 desplazadas, sólo en los primeros días.

Estos últimos se suman a los ataques indiscriminados contra infraestructuras de uso civil, como hospitales, escuelas y mercados, así como asedios a centenares de miles de civiles que han caracterizado la guerra en Siria. A todo ello se añade el uso de la violencia, abuso sexual y otras atrocidades como arma de guerra contra las mujeres; matrimonios forzados, falta de acceso a salud reproductiva y mental; y un elevado impacto de género con grandes obstáculos en el acceso a una educación igualitaria y con pocas mujeres como representantes en las negociaciones entre las partes. Según datos del Banco Mundial, 400.000 personas han sido asesinadas y más 11 millones han tenido que huir de sus hogares, cinco millones fuera del país como personas refugiadas y seis millones desplazadas internas.

Mientras los esfuerzos para encontrar una salida política al conflicto armado que dura casi siete años están en vía muerta, nuevos frentes abiertos de las guerras por delegación en suelo sirio alertan de los riesgos de un enfrentamiento aún mayor: los ataques aéreos de Rusia en Idlib; los choques de EE.UU. con fuerzas pro-gubernamentales al Este del Éufrates; los ataques aéreos de Israel en el Golán y las amenazas de una guerra contra Irán; la invasión terrestre y bombardeos dirigidos por Turquía, contra milicias kurdas a las que acusa de terroristas en la contigua provincia de Afrín.

Desde Podemos nos sumamos a la petición de una tregua humanitaria de un mes lanzada por las Naciones Unidas. La tregua serviría para aliviar el sufrimiento de millones de personas, garantizar el acceso a ayuda humanitaria y evacuar a personas enfermas y heridas de las áreas sitiadas. Frente a la escalada militar, la solución al desastre en Siria únicamente podrá ser fruto de una negociación entre las partes, basada en los acuerdos previos, como la Resolución 2254 adoptada de forma unánime por el Consejo de Seguridad en 2015.