Primarias para las elecciones generales
Votación del 17 al 22 de julio en participa.podemos.info
Rocío Valladolid Báñez
Biografía
Mi nombre es Rocío Valladolid Báñez, nací en Almonte (Huelva) el 14 de julio de 1981, estudié en un colegio y en un instituto público de Almonte, hasta que comencé mi carrera en la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Sevilla. Desde muy pequeña comencé a sentir pasión por la música, y el arte en sus distintas manifestaciones. Y desde entonces de una manera u otra he estado vinculada con este mundo. Al finalizar mis estudios dediqué tres meses a mejorar mi inglés en Dublín, gracias a una beca del Ministerio. Comienzo a ejercer de maestra de música en Granada en el año 2010, desde entonces he trabajado por muchos pueblos y ciudades de Andalucía, lo que me ha llevado a conocer distintas realidades y situaciones de nuestro entorno. No recuerdo cuando fue la primera vez que me interesé por la política, casi podría decir que desde que tengo uso de razón. Comencé a participar en Mesa de Convergencia, un foro ciudadano, desde sus inicios en 2011. Porque crear conciencia y tomar parte de la creación de un futuro mejor entre tod@s es un sueño y creo en él. Actualmente formo parte de la coordinadora y del equipo de comunicación y redes de PODEMOS Mesa de Convergencia de Almonte. Difundir y publicar nuestras acciones es la labor que desempeño.
Motivación para presentarse
Lo que me lleva a implicarme de lleno en este proyecto es el no poder entender que haya gente que quiera beneficiarse de lo que es de tod@s, sin pararse a pensar en que perjudica a la mayoría. Las injusticias sociales, los desahucios, la emigración, la degradación intencionada de los servicios públicos en pro de la privatización, como la sanidad, la educación o la justicia, estén hoy día sucediendo. Creo en una sociedad que ponga en primer lugar a las personas, un mundo en el que tener acceso a una vivienda sea una realidad y no un imposible, un mundo en el que encontrar un buen trabajo con derechos y salario digno no sea raro sino lo común, que existan mecanismos que nos permitan conciliar la vida laboral y familiar, una sociedad basada en el respeto, la igualdad, la participación y no en el conformismo, la resignación o el miedo. Crear un mundo mejor es posible y está al alcance de nuestra mano.



