Primarias para las elecciones generales
Votación del 17 al 22 de julio en participa.podemos.info
Teresa Arévalo Caraballo
Biografía
Soy Teresa Arévalo y nací en Ciudad Real hace 34 años. Crecí en el pueblo de Miguelturra y después de aprobar la prueba de acceso a la universidad marché a Madrid a realizar mis estudios. La situación precaria, que nos afecta a tantos en este país, me obligó a volver al pueblo. Desde mi adolescencia participé de manera puntual en movilizaciones estudiantiles, pero no es hasta mi llegada a la Facultad de Ciencias Políticas de la Complutense cuando comienzo a implicarme activamente en la militancia política y en los movimientos sociales. Mi activismo político siempre ha tenido como objetivo luchar por una sociedad más justa y con oportunidades para todos. Para mí la política es el instrumento con el que hacer y pensar esa vida mejor para la ciudadanía. Además, esa implicación en la política me permitió conocer a los que ya nunca han dejado de ser mis compañeros y compañeras, con los que aprendí que sólo las alternativas colectivas y compartidas pueden cambiar las vidas de la gente.
Motivación para presentarse
Después de un tiempo de cierto desenganche del activismo político, mi inconformismo crónico y las ganas de cambiar la canción que lleva sonando tanto tiempo en la política me han arrastrado hacia Podemos. Por ello, he decidido presentarme con la intención de sumar toda mi experiencia a este proyecto y porque durante estos meses la gente me ha demostrado que compartimos la misma idea de cómo y para qué hacer política. Pero la ilusión por formar parte de este equipo no me hace olvidar la gran responsabilidad que eso conlleva y que no es otra que recuperar la democracia real en nuestro país. Y por ello, tenemos la obligación de poner las instituciones al servicio de los ciudadanos para que puedan ser utilizadas como herramientas para una verdadera transformación social que acabe con esta situación de austericidio colectivo a la que nos tienen sometidos desde todos los niveles administrativos. Y porque “No habrá viento que desmonte nuestros sueños”, ¡CLARO QUE PODEMOS!



