Primarias para las elecciones generales
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Ana Navarrete Tudela
Biografía
Licenciada en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia, Doctora en Bellas Artes por la Universidad de Castilla – La Mancha. Miembro del Consejo de Cultura y del Claustro Universitario. Profesora Titular del Departamento de Arte de la Facultad de Bellas Artes, UCLM. Fue decana de esta facultad desde abril del 2008 hasta mayo del 2014. Ha participado como miembro de comisiones de gestión, comisiones de expertos (ANECA, subcomisión Parlamentaria…) y de contratación o asesorías y jurados. Ha recibido varias ayudas a la investigación dentro y fuera de la universidad. Es investigadora principal del grupo INDEVOL. Combina su trabajo artístico, docente e investigador, con la publicación de textos, participación en comités editoriales y la organización y participación como conferenciante en numerosos congresos, seminarios y mesas redondas. Tiene obra en varias colecciones y museos. Sus intereses se centran en campos diversos relacionados con las prácticas culturales y las políticas feministas.
Motivación para presentarse
Pertenezco a la llamada “generación de los noventa”, mujeres que empezamos a visibilizar un trabajo artístico con una clara conciencia feminista. Eramos conscientes de la institucionalización y del declive del movimiento feminista, y sobre todo de la realidad política de nuestro país, vivimos la transición tan celebrada por las derechas españolas y tan desastrosa para las izquierdas con estupefacción y rabia, la lucha política no podía ser otra que en los márgenes, la izquierda había perdido de nuevo la batalla... y ahí topamos con el sistema del arte español. La generación de los 90 nos encontramos con un feminismo institucionalizado y un movimiento cultural “la movida” despolitizado y desinhibido que alarmó a ciertos sectores muy tradicionales y a nosotras nos proporciono diversión pero sirvió para encubrir la realidad política. En este marco político la información sobre las luchas, resistencias, avatares y logros de las mujeres españolas que nos precedieron en los 90 fue desarticulada y confusa. Creíamos inocentemente que al introducir discursos feministas se generaría transformaciones en las instituciones o por lo menos generaría algún desplazamiento, por el contrario lo que hemos conseguido es que cierto sector de la crítica se apunte el tanto de las cuotas de representación de las mujeres en el arte español. Esta exclusión ha contribuido a falsificar nuestra historia, la historia de la resistencia feminista.



