Susana Mazarío Molinero
Biografía
Me llamo Susana Mazarío Molinero, nací en Madrid el 7 de agosto de 1968, en el barrio de Chamberí. Cursé la EGB e instituto en el colegio Decroly, y posteriormente estudié la carrera de Filosofía en la Complutense, ambas instituciones muy cercanas a la casa familiar, lugar en el cual, desde niña disfruté de las enseñanzas de mi padre, tanto culturales como sociales: literatura, cine, música... astronomía... y el interés por el sufrimiento del ser humano (mi abuelo paterno estuvo 12 años en la cárcel de Burgos como preso político) Durante éste tiempo me dediqué con mucho esfuerzo al ballet. Acabé la carrera en 1994, y hasta 1997 estuve preparándome para incorporarme al ballet de Los Cosacos de Rusia, cosa ésta muy difícil de digerir para mi padre, pues me prohibió dicha incorporación. En el verano de 1997 me trasladé a Extremadura, pues había decidido estudiar las oposiciones de Filosofía con una compañera de la facultad que vive en Jerez de los Caballeros, atraída por la naturaleza que rodea a ésta preciosa ciudad y donde resido desde entonces. Impartí clases de ballet para niños hasta el año 2004, año en el que nació mi hija, y desde entonces no ha habido más que una convocatoria, a la cual no opté por estar inmiscuída en la creación del Círculo Podemos local.La mayoría de mis propuestas de actividades a realizar por el Círculo han sido y son, de carácter cultural. He elaborado argumentarios en los que he analizado la situación política general, y leídos en asambleas.
Motivación
Soy una defensora a ultranza de la gratuidad de la Cultura a todos los niveles. Es imprescindible difundirla y hacerla calar en la sociedad, pues al no disponer de los medios de comunicación masiva de los que dispone el capital, al final nuestros jóvenes y no tan jóvenes se han convertido en meras marionetas del consumismo, adoptando posturas políticas también manipuladas y siguiendo la corriente del pensamiento único. Creo que debemos actuar como hormiguitas, sin parar, y desde abajo, despacito, pero pisando firme, pues la revolución, en palabras de otros, no significa violencia, sino movilización de conciencias, conocer la injusticia vivida desde hace siglos, instaurada por las sociedades del poder que, sigilosas, continúan existiendo. La utopía se hace posible cuando hay personas que son capaces de actuar, sentir y pensar que, desde un espacio cualquiera, se experimenta la ansiada sensación de que SÍ SE PUEDE!!!



