Procesos autonómicos extraordinarios2016-11-29T18:09:55+01:00

Marta Gutiérrez Blasco

Marta Gutiérrez Blasco

Biografía

Soy madre, ama de casa, arquitecta desde el 2000, subespecie social. Soy hija, nieta, bisnieta y tataranieta de la Castilla rural. Nací en Zaragoza, me criaron en las costas valenciana y catalana, en la periferia madrileña y en la costa del sol malagueña por los éxodos de mis padres, tan parecidos a los de millones de españoles desde los años 60 hasta hoy, que se extienden de nuevo más allá del país. A Granada, como tanta gente, vine a estudiar y fui haciendo vida y querencia. Mi trabajo como autónoma se orienta a la bioconstrucción y la rehabilitación en los programas públicos de vivienda. En 2004 me formé en la UPM en ‘cooperación para el desarrollo de asentamientos humanos’, trabajé seis meses en Nicaragua y aprendí a regresar y trabajar en lo próximo y lo cotidiano. Desde 2005 participo en Adobe Arquitectura y Compromiso Social, asociación para la defensa de los DDHH y la participación en materia de Hábitat. En 2007 nació mi hijo en casa, conocí a quienes trabajan en Granada por la humanización del parto y la crianza, y aprendí las cosas más importantes que sé. De 2011 a 2015, como decana del Colegio Oficial de Arquitectos de Granada, aprendí la importancia de las instituciones como instrumentos colectivos, y de su necesaria regeneración y fortalecimiento. Colaboro en procesos para la soberanía alimentaria, para que Granada vuelva a comer de su Vega. Desde mayo de 2015, como portavoz de Vamos Granada, trato de que se oiga en el Pleno municipal la voz de la gente.

 

Motivación

Hace dos años decidí poner mi energía en un proyecto en el que creía: la gente trabajadora y decente somos mayoría. Pero nos dividen mediante etiquetas que en la práctica, en la tierra, en la carne, nada significan. Y así deciden unos pocos a costa de la mayoría. Después del 15M, el rescate millonario a los bancos y el cambio del 135, entendí que éramos mayoría y que era necesario y urgente llevar esa mayoría a las instituciones. Cuando leí los documentos fundacionales de Podemos, lágrimas de emoción. Garantizar la participación de quien no puede hacer militancia permanente, porque hace jornadas extenuantes, porque cuida hijos o padres. Poner los derechos humanos, las necesidades y el sencillo anhelo de una vida digna de las personas en el centro. Llevar la vida de la gente sencilla a las instituciones, y reducir la distancia entre calle, trabajo, hogares y las instituciones, hasta hacerla desaparecer. En Andalucía tenemos que retomar ese rumbo para construir un gobierno que haga de Andalucía una comunidad de cuidados, que supere la corrupción y el clientelismo mediante la inteligencia y la acción colectiva para el bien común. Necesitamos espacios de participación que sean oasis de cuidados, lugares de encuentro y ayuda mutua; herramientas para la decisión que no dejen a nadie afuera; herramientas para hacer el trabajo institucional más eficaz, y en especial para el apoyo mutuo en el municipalismo. Para recuperar el agua, la tierra, el sol, el aire y la salud.

 

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