Isabel De La Cal Rubio
Biografía
Nací en un pueblecito de Mallorca hace 59 años, pero fue un hecho circunstancial. Mi padre trabajaba donde le mandaban, desde su empresa. He viajado por toda España. Estudié el antiguo Bachiller Superior, C.O.U. y Secretariado y Administración. Aunque tuve que empezar a trabajar pronto en sectores como el Comercio, Seguros, Supermercados, la mayor parte del tiempo trabajaba oficial administrativo y bibliotecaria. Nunca he dejado de formarme y por eso estudié Ofimática, Pintura, Encuadernación, Grabado en la Escuela de Grabado de Venecia, y Medio ambiente y Reciclaje de Residuos, porque proteger la la naturaleza y nuestro medio me ha parecido siempre esencial. Nos jugamos nuestra salud y nuestra economía. En la actualidad, colaboro con distintos movimientos sociales. Unos compañeros y yo estamos sacando adelante una Coordinadora de Desempleados y Precarios en Torrejón de Ardoz. Y gracias a mi participación en la Asociación de Vecinos del barrio donde vivo, doy clases de ajedrez de manera voluntaria en el Centro Cívico. Bueno, para lo que necesitéis, Isabel de la Cal
Motivación
Toda la vida he procurado ser una persona responsable de sus actos, he querido hacer las cosas bien, creyendo que si casa uno lo hacía así, todo sería mejor y funcionaría para todos. Pero la vida me ha enseñando que se trabaja cada vez más por cada vez menos; hay una libre circulación de dinero , pero no de personas. Existe una olirgaquía, un monopolio que cada vez tiene más, que es insaciable, “más poder, más beneficio” es su lema. Ellos cuentan con que somos pocos y estamos solos. Mientras a las personas se las margina se vulnera sus derechos, que cada vez son menos. La política nos la han convertido en un juego de espejos. Se dice una cosa y se hace otra. Controlan la prensa y el debate público. No lo permitamos. Esto no es normal. No tiene por qué serlo, NO, si nosotros no lo aceptamos así. ENFRÉNTEMEMONOS A ELLO, DESDE ABAJO. Desde los Círculos sabemos lo que nos ocurre, lo que necesitamos, quiénes somos y qué queremos. Que nadie decida por nosotros. Sé que el miedo paraliza: miedo al cambio, miedo a perder el trabajo, miedo a no encontrarlo...Pero, estamos vivos y no podemos rendirnos. Están en juego nuestras vidas, nuestros derechos. Vosotros decidís.



