Procesos autonómicos extraordinarios2016-11-29T18:09:55+01:00

Casimiro Herráiz Romero

Casimiro Herráiz Romero

Biografía

Casimiro Herráiz Romero (1978) es del madrileño barrio de Manoteras, pero vive en Alcorcón desde el año 2005. Se licenció en Derecho en la Universidad Autónoma de Madrid y trabaja como abogado con despacho propio desde hace quince años. Su trayectoria profesional y laboral siempre ha ido unida al activismo político y social. De esta manera, como abogado ha defendido los intereses de trabajadoras y de trabajadores frente a las actuaciones de empresas y administraciones en numerosos procedimientos individuales y colectivos, buscando de forma sincera y comprometida la mejor solución a los problemas que afectan a los primeros. Además, desde joven ha participado en movimientos sociales de barrio (básicamente en Hortaleza), en movimientos que —por la edad— les tocaron de refilón (como MOC-Insumisión), en la llamada «política universitaria» (en la Asociación de Estudiantes de Derecho de la UAM) y, asimismo, ha trabajado/militado junto con muchos compañeros y compañeras que luchan en sus respectivas secciones sindicales, generalmente de CGT, sin negar nunca el apoyo por cuestión de siglas a otras personas que lo precisaran y que compartían objetivos. En Podemos ha colaborado desde 2014 con compañeros y compañeras que pertenecen a diferentes Círculos en la Comunidad de Madrid, especialmente con las personas que conforman el Círculo del Ensanche Sur de Alcorcón y la CUP Ganar Alcorcón.

 

Motivación

Tengo 38 años y desde bien pequeño he llevado mal los comportamientos injustos que veía a mi alrededor: desde los lamentables episodios del abusón de patio de colegio hasta aquellos que protagonizan los adultos con poder al valerse de su ventaja o de sus lacayos para sacar un enriquecimiento injusto sobre los demás. Descubrir que esa era la terrible dinámica de la sociedad actual me empujó a intervenir en la medida de mis posibilidades para tratar de cambiar la situación, poniéndose entonces de manifiesto la necesidad de organizarse como grupo. Siempre he pensado que hay otra forma mejor de hacer las cosas, más participativa, más equitativa, más justa. Por eso entiendo que una organización que quiera marcar la diferencia con las demás precisa dotarse no solo de un Código Ético, sino de unos mecanismos que garanticen su cumplimiento, sin dramas y sin grandilocuencias, sencillamente porque es lo que siempre hemos reclamado los que no vivimos de la política: transparencia, respeto y coherencia, en definitiva, porque es lo justo. Compaginar el trabajo y la militancia con la vida familiar supone un gran esfuerzo que consume muchas energías, pero la participación directa de todas y cada una de las personas que creemos en esto resulta imprescindible para cambiar la situación, por eso tenemos que estar aquí.

 

Ir a Arriba