Antonio Damian Mellado
Biografía
Tengo 47 años. Comencé mi activismo político y sindical con 16, en la “comisión promotora del Sindicato de Estudiantes”. Participé en la dirección del Sindicat d'Estudiants durante los cinco cursos siguientes, casi siempre en el área de propaganda. Abandone Derecho durante el primer curso por principios ("Aquí estudiamos leyes. Si querías Justicia, haberte matriculado en Filosofía"). Conseguí un título de programador de ordenadores, que no desarrollé profesionalmente pero me ayudó a superar unas oposiciones, y comencé a trabajar en la Seguridad Social en 1992. Inmediatamente me afilié a CC.OO. He sido elegido miembro de la Junta de Personal de Barcelona (equivalente al comité de empresa, que representa a todos los funcionarios de la provincia) durante 16 años, y he sido secretario y presidente de la misma. Tuve también distintas responsabilidades en la estructura del sindicato, entre las que destacaría haber sido secretario de comunicación del Sector de Administración del Estado. Abandoné CC.OO. cuando firmó el infame acuerdo de pensiones de 2011. En paralelo al trabajo y la actividad sindical volví a la universidad y me gradué en Humanidades en 2012. He colaborado a menudo con distintas organizaciones de la izquierda extraparlamentaria como independiente. Para los suspicaces añadiré además que de mis experiencias políticas sólo saqué gastos, dolores de cabeza y desengaños. En Internet suelo utilizar el nick de Prometeo, https://www.facebook.com/prome.teo.37
Motivación
Mi relación con CC.OO. siempre fue tormentosa. Proviniendo de una organización estudiantil, estaba acostumbrado a unos métodos callejeros y asamblearios que pronto chocaron con la rigidez institucional del sindicato. Pero, sobre todo, he sufrido un desgaste anímico importante a lo largo de los años, siendo testigo de cómo la burocracia sindical absorbía a todos aquellos activistas que llegaban al sindicato con ilusión y ganas de luchar por sus derechos. En una organización (CC.OO. como cualquier otra) donde no hay que rendir cuentas continuamente ante quien te elige, es sólo cuestión de tiempo caer en vicios, rutinas y desidias. No sirve de nada cambiar unas personas por otras: todo el sistema institucional esta podrido hasta la médula. Habría que rehacerlo todo, radicalmente. Tenía casi perdida toda esperanza cuando en 2011 abandoné CC.OO., pero fue precisamente entonces cuando la irrupción del 15M y todo lo que ha venido detrás abrieron una nueva puerta, un nuevo proyecto ilusionante, en el que quizá yo pueda ser de alguna utilidad. Para eso estoy aquí, como todos, para aportar lo que pueda a Podemos, con la esperanza de que sea el instrumento regenerador que consiga traer algo de auténtica Justicia.:)



