Eva Ortiz De Pinedo Salas
Biografía
De origen andaluz y catalán, mi nombre es Eva Ortiz de Pinedo Salas, tengo 24 años, nací y vivo en Tarragona. Mi titulación es de Técnico de Laboratorio Químico y actualmente estoy preparándome para Socorrista Acuático. Mi ilusión sería ejercer de Técnico Sanitario en ambulancias y seguir ampliando conocimientos. En mi tiempo libre intento dedicarme a los demás mediante el voluntariado de Cruz Roja Española y el grupo de Juventud Podemos en Tarragona siendo integrante y cofundadora. Con el tiempo sobrante disfruto de experiencias con mi pareja y de actividades de ocio con mis amigos. Me encanta el baloncesto, nadar e ir de ruta en bici. Soy una amante de la naturaleza y del viajar y de los animales. Como persona me describo: natural, sincera, simpática, risueña, objetiva, paciente, luchadora, flexible, ambiciosa, polivalente, trabajadora y leal.
Motivación
Soy republicana por principios, ante la ley somos iguales, estoy en oposición ante la monarquía y la aristocracia. Desde que tengo uso de razón sueño y deseo tener y formar parte de un pueblo participativo libre. En el que pueda luchar por el beneficio de todos y no por el enfrentamiento social según sea la cuantía de los ingresos. Quiero ser la oportunidad y la voz de muchos jóvenes y de muchas mujeres que no pueden gritar. Por el progreso justo en mi ciudad, por la educación que no avanza en ella, por la fuga de cerebros, por la igualdad, por una sanidad digna, por no quedarnos más en silencio ante un ayuntamiento opaco, galán y aprovechado. La valentía de mi juventud mostrará mi fortaleza dentro del partido de PODEMOS, cómo dijo el político británico Winston Churchill “La política es casi tan emocionante como la guerra y no menos peligrosa. En la guerra podemos morir una vez; en política, muchas veces. Dentro del consejo ciudadano municipal, una de las inquietudes a las que me gustaría enfrentarme es la de la docencia, la cultura, la educación. Llevamos demasiadas cosas en la mochila: el sistema educativo todavía sigue anclado en el pasado, el abandono estudiantil prematuro, el porcentaje de becas denegadas a jóvenes que quieren estudiar, la falta de asesoramiento hacia el futuro del estudiante, y un sinfín de vacíos que para muchos altos cargos son irrelevantes.



