Francisco Javier González Mateos
Biografía
Nací en 1954. Soy economista y siempre ejercí en la administración pública(Urbanismo, Ordenación del Territorio, Gestión Presupuestaria, Planificación estratégica, Turismo…). Mi trabajo vecinal, sindical y político se mereció el acoso y persecución del equipo de gobierno de la institución en la que trabajé….pero entonces el mobbing no estaba penado. Amanecí a la política en reuniones clandestinas de CC.OO. Participé en la creación de las primeras Asociaciones de Vecinos y de su Federación provincial(que presidí en sus primeros años);en la fundación de Facua, la Cooperativa de Consumidores(Librería de Mujeres), Asociación de Consumo ecológico La Breva;en la constitución de la primera Asociación de Hombres por la Igualdad de Género;en el nacimiento de Izquierda Unida y de Ecologistas en Acción. después de unos años de “descanso” senté mis posaderas en la Plaza de la Constitución y en las plazas de mi barrio, arropado por el 15M, con una emoción que aún me hace vibrar; la misma emoción que me llevó a sentarme de nuevo en el suelo para ayudar al nacimiento de Podemos.También ayudé a hacer dos hijas maravillosas.
Motivación
Transcribo la propuesta que hice al Código Ético de Vistalegre: UNA REVOLUCIÓN NO SIRVE SI NO TRANSMITE Y PRODUCE ALEGRÍA:si no hay alegría cuando se trabaja colectivamente en la construcción de un proyecto, no puede ilusionar. El programa es importante, pero también cómo se transmite, y la alegría y empatía de quién lo transmite. SI EL ODIO AL OPRESOR SUPERA AL AMOR A L.S OPRIMID.S, LA REVOLUCIÓN ES IMPOSIBLE:Mahatma Gandhi lo dijo más sencillo: “…Sé tú el cambio que quieres ver en el mundo…” NINGUNA LUCHA TIENE SENTIDO SI NO LA PROTAGONIZAN QUIENES TIENEN ALGO QUE GANAR:El paternalismo y la caridad no emancipan, ni empoderan…pueden resolver problemas, pero no producen personas libres. Sólo el protagonismo de los desposeídos en los movimientos emancipatorios garantiza la recuperación de su dignidad junto a la recuperación de sus derechos. RESPETAR AL OTRO ES MUCHO MÁS QUE PERMITIR QUE EXPRESE SUS IDEAS: solemos confundir respeto con permisividad. Respetar al otro implica hacer lo posible para que se exprese, para que se sienta escuchado y para buscar el encuentro. NINGUNA PROPUESTA, CAMINO O PROGRAMA ES REVOLUCIONARIO SI NO LLEVA EL GERMEN DE LA SOCIEDAD A LA QUE ASPIRA:La manera de organizarnos, de relacionarnos en y con lo cotidiano tiene que hacernos sentir que transformamos la sociedad desde el mismo momento en que programamos la desaparición del orden opresor. EL CAMINO ES LA META. NO HAY PRISA.



