Fernando Fernández De Castro Fernández Shaw
Biografía
Nací en Santander en 1945. Soy el mayor de los cinco hijos habidos del matrimonio entre Fernando Fernández de Castro y Mª Eugenia Fernández-Shaw. Estudio el bachillerato en el colegio de los Jesuitas de Madrid. En 1963 me matriculo en la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense. A finales de ese curso me afilio al Sindicato Democrático de Estudiantes. El 31 de diciembre de 1967 me exilio a París. Participo en el movimiento de mayo del 68. El Gobierno francés me concede el estatuto de refugiado político y una beca que me permite licenciarme en Sociología por la Universidad Paris VIII. Vuelvo a España en 1977. Hago la mili. En 1979 vengo a vivir a Málaga, donde trabajo en temas de urbanismo y ordenación del territorio en la Diputación Provincial. En 1986 soy contratado por el Ayuntamiento de Málaga para formar parte del equipo encargado del Plan de Erradicación del Chabolismo. Posteriormente me encomiendan la redacción del Plan Municipal de Prevención de la Drogodependencia. En 1999 me nombran Jefe de Sección de Colectivos con Necesidades Especiales. Actualmente soy técnico en el Área de Accesibilidad. Fuera del ámbito profesional, soy practicante e instructor de meditación y participo en proyectos como el huerto urbano comunitario El Caminito y el centro social autogestionado La Casa Invisible. Tengo dos hijos, María y Pedro y un nieto, Leo.
Motivación
A raiz de la tremenda decepción sufrida al venirse abajo las espectativas creadas (¡ay, el sorpasso!) en las elecciones del pasado 16J, he decidido implicarme a tope en la nueva fase que se abre en Podemos que, afortunadamente, no tendrá carácter electoral. Por ello, he comenzado a asistir a las reuniones del Círculo Centro y he tomado la decisión de presentar mi candidatura al Consejo Ciudadano Municipal. Adquiero así el compromiso de colaborar en una tarea lenta, difícil y dura, al tiempo que necesaria y apasionante, y que no es otra que hacer de Podemos un dispositivo capaz de articular los intereses comunes de la mayoría hacia la construcción de una sociedad más justa y más digna. Tenemos que darnos el tiempo y crear los espacios necesarios para el debate interno y la reflexión colectiva que no han sido posibles desde la Asamblea de Vista Alegre. Toca abrir una etapa nueva de mayor protagonismo de cada territorio, de cada círculo, de cada un@ de nosotr@s. En los Círculos hay que tratar de ser más PRECISOS en nuestras comunicaciones personales, por respeto al tiempo de los demás. Y más AMABLES, para que quienes se acerquen a los círculos se sientan acogidas/os, escuchadas/os y cuidadas/os, lo que ayudará a crear comunidad. Quiero que mi aportación sirva para movilizarnos y participar en este camino natural de transformación colectiva. Este es un tiempo para valientes. Adelante! No hay vuelta a atrás.



