Céline Martin Gevers
Biografía
Francesa de 45 años, llevo más de 20 años en Burgos. Vivo a caballo entre Burdeos, donde doy clases de historia medieval en la universidad dos días a la semana, y mi casa, donde llevo a cabo la parte de mi trabajo que no requiere mi presencia física. Tengo un hijo de casi 10 años. Hablo varios idiomas, pero no hace mucho me di cuenta de que lo importante no son los idiomas, sino el hablar. Hablar es el fundamento de la política, entendida en su sentido original y auténtico: la construcción de la vida en común a escala del barrio, del pueblo, de la ciudad o del país. Hablar implica entender y ser entendido, para poder llegar a posiciones compartidas; pero también exige tomar la palabra en algún momento, no permanecer callada. Entiendo la política como el espacio tanto del diálogo como de la “activación” de las personas, en especial de las mujeres. Mi recorrido personal ha sido una activación de este tipo. Hasta 2014 nunca había militado en ningún partido. Después de las Europeas empecé a acudir a las Asambleas del Círculo de Podemos en Burgos, me integré al grupo de trabajo de Medio Ambiente, y terminé siendo elegida al Consejo Ciudadano. Sin embargo dos meses después, cuando se estaba gestando el proyecto de Imagina, la Secretaria General y parte del Consejo dimitieron: desde entonces los pocos que quedamos hemos estado trabajando duro en condiciones precarias para seguir adelante con el proyecto. Ahora anhelamos recuperar un funcionamiento político normal y sosegado.
Motivación
No soy aficionada a seguir a líderes de ningún tipo. No me creo que en Podemos haya guerra de personalidades; lo que sí hay ahora es un intenso debate interno sobre lo que debe ser Podemos. Dentro de ese debate sigo fiel a cómo se presentó Podemos en sus inicios: un instrumento de empoderamiento, una herramienta para dar voz a las personas, y ese pie en las instituciones que siempre debe tener en cuenta el otro pie, el de la calle. Creo que Podemos se equivocó cuando quiso convertirse en una máquina de guerra electoral. Los fundamentos de la nueva política que promueve Podemos son la transparencia y la democracia interna. Dado que sin un mismo rasero para todos no se puede garantizar ni la transparencia ni la democracia interna, me parece fundamental que Podemos acate sus propias normas, mientras no se cambien. También creo importante combatir la profesionalización de la política y la verticalización, porque más que estar con la gente, "somos" gente. El funcionamiento asambleario es lo que nos diferencia y legitima nuestra existencia como partido político. Es imperfecto, es factor de pérdida de tiempo, es incluso manipulable; pero es el sello del Podemos en el que creo y por el que lucharé en Burgos. Tanto si soy elegida como si no lo soy.



