El programa IMPULSA, cuyo presupuesto de 500.000 euros está financiado con parte de las donaciones de los cargos electos de Podemos, destina más dinero a proyectos innovadores con proyección social que la propia fundación del Banco Santander.

Este año, la 3.ª edición de los premios IMPULSA incluía una nueva sección, «Hacemos», que financia a círculos y Consejos Ciudadanos Municipales para que desarrollen proyectos en sus barrios o municipios, con el objetivo de acercarnos a las necesidades de la sociedad, dar una respuesta colectiva y tejer redes con diferentes colectivos y con la ciudadanía organizada.

En la categoría de Arte y Cultura, se han llevado los votos de los inscritos la iniciativa «Cultura para promover derechos de la ciudadanía», orientada a promover un empoderamiento de los ciudadanos de la Cañada Real en Madrid, y el proyecto «¡En mi clase, no!», concebido para educar en colegios contra el acoso a integrantes del colectivo LGTBI.

En la categoría de I+D+i y nuevas tecnologías, se han llevado el gato al agua, por un lado, la «Cooperativa social, por la igualdad e integración, en busca de una ciudad libre de humos», proyecto centrado en combinar empleo a personas en riesgo de exclusión social con cuidado del medio ambiente y promoción de la economía circular. Una iniciativa que se inicia en Cieza (Murcia) y servirá de proyecto piloto para otros emplazamientos en España. Por otro lado, también ha sido premiado el proyecto «Unidad de convivencia tecnológica», creado para modernizar la atención y la calidad de vida de personas afectadas por la enfermedad de Alzheimer, Parkinson, ictus y otras enfermedades neurodegenerativas.

Además de estos, hay decenas de proyectos galardonados. Puedes consultarlos aquí.