El candidato de Sí que es Pot dice que su lista es «una expresión de la Catalunya social»

El Periódico, Agencia EFE

El candidato de Catalunya Sí que es Pot a la Generalitat, Lluís Rabell, ha dicho este domingo que en caso de ganar las elecciones del 27-S, en su gobierno las constructoras pagarían impuestos, pero no comisiones al ejecutivo, en alusión a la operación policial contra la fundación de CDC por este hecho.

En un acto en el parc de la Sedeta de Barcelona donde ha presentado a los candidatos de Catalunya Sí que es Pot al 27-S, que se han hecho la foto protocolaria, Rabell los ha definido como «compañeros que encarnan el ADN y el objetivo» de esta plataforma, «un referente y una expresión de la Catalunya social» y que quiere ser «un gobierno de cambio».

Tras referirse a que harán «políticas de rescate social» para dar respuesta a miles de ciudadanos que padecen la crisis como consecuencia de las decisiones de Bruselas, pero también de CDC, y de anunciar su intención de regenerar la economía y de llevar a cabo políticas medioambientales sostenibles, Rabell se ha comprometido a «luchar contra la corrupción».

«En nuestro gobierno, las constructoras pagarán los impuestos que les toquen, pero no pagarán comisiones al gobierno», ha recalcado el candidato, que se ha referido al silencio del president Mas desde que tuvo lugar, el pasado viernes, la operación de la Guardia Civil en la sede de la fundación de CDC, CatDem, y en cuatro ayuntamientos catalanes.

«Cuando se trata de asumir responsabilidades, para algunos no toca nunca», ha dicho parafraseando la frase famosa de Jordi Pujol, y ha añadido que no tragarán otra vez con «la broma de Banca Catalana, de sacar la bandera para ocultar responsabilidades y la corrupción».

Y, pese a que en temas de corrupción «el PP va delante», a CDC «los muertos se le empiezan a acumular en el armario», según Rabell, convencido de que Mas tendrá que dar explicaciones el próximo miércoles en la diputación permanente del Parlament porque «seguro que alguien le preguntará» por ello.

Eso sí, Catalunya Sí que es Pot «nunca llegará a acuerdos con quien tenga este historial a sus espaldas».

Asimismo, Rabell ha reclamado «el apoderamiento de la ciudadanía» y que los ciudadanos puedan «votar su futuro», ya que «nos creemos de verdad el derecho a decidir», y ha mostrado su «orgullo» por aquellas ciudades, como Barcelona, que se comprometen a acoger refugiados sirios.

Por último, y al respecto de la carta de Felipe González, Lluís Rabell ha apuntado que «la sociedad catalana es lo suficientemente madura y no necesita tutelas para decidir su futuro», y ha recordado que la misiva obvia la corrupción política, «un olvido significativo».

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