El diputado autonómico madrileño de Podemos ha prometido este jueves su nuevo cargo como senador «para poner las instituciones al servicio de la gente y devolver al pueblo la capacidad de gobernarse a sí mismo»

El diputado de la Asamblea de Madrid Ramón Espinar ha asumido este jueves el nuevo cargo como senador en las Cortes Generales. «Sí, prometo. Para poner las instituciones al servicio de la gente y devolver al pueblo la capacidad de gobernarse a sí mismo», ha sido la fórmula elegida.

Espinar se suma así a la andaluza Maribel Mora, que fue la primera representante de Podemos en entrar al Senado hace dos semanas. En esta primera sesión, ha estado acompañado de dirigentes de Podemos como Irene Montero, Pablo Padilla o Elena Sevillano y, también, Juan Carlos Monedero.

En un gesto de desdén y menosprecio, la bancada de senadores del PP ha abucheado al representante de Podemos mientras él pronunciaba la promesa. «No saben lo orgullosos que estamos de ponerles tan nerviosos», ha respondido Espinar que, tras asumir su cargo, se ha convertido en el senador más joven de la cámara.

El nuevo senador de Podemos ha renunciado a su sueldo como senador y mantendrá el de diputado autonómico limitado, como todos los cargos públicos de Podemos, a tres salarios mínimos. Espinar también ha rechazado los seguros de vida que la cámara otorga a todos los senadores.

Ramón Espinar es politólogo, licenciado en la Universidad Complutense y con un máster en Análisis Político. Trabajó durante dos años en la Universidad Autónoma de Madrid como investigador especializado en Estudios Urbanos, en particular sobre el desarrollo de Madrid durante el ciclo neoliberal, y como profesor de «Estado del Bienestar». También ha sido teleoperador o camarero. Fue uno de los portavoces de Juventud Sin Futuro y ha participado en ATTAC, el Foro Social Mundial de Madrid, la plataforma Madrid en Transporte Público, la ILP por una Renta Básica de Ciudadanía, el movimiento estudiantil o la asociación Contrapoder. Colabora con varios medios de comunicación digitales y es habitual de Las Mañanas de Cuatro.