Cumplimos nuestras promesas. En julio de 2017, la gestión del agua volverá a ser municipal en el ayuntamiento de Valladolid, gracias al trabajo institucional de Sí Se Puede y de los socios de gobierno en la capital del Pisuerga: Valladolid Toma la Palabra y PSOE

La iniciativa se había fraguado en el seno de la Plataforma por la Gestión 100% Pública del Agua en valladolid, integrada por colectivos de la sociedad civil y, entre otras, por Sí Se Puede, y cuya exigencia primigenia ha consistido en que se adopten las medidas necesarias para la remunicipalización de la gestión del agua en la capital castellanoleonesa, mediante la creación de una empresa 100% pública.

Por fin, el pasado 30 de diciembre, el consistorio aprobó la remunicipalización, y su concejala de Medio Ambiente, María Sánchez, señalaba que «no sólo se garantiza la calidad del servicio y el suministro a tdos los ciudadanos», sino que además «ya no habrá que abonar márgenes de beneficio de hasta el 82% en obras realizadas para el Ayuntamiento por parte de la concesionaria». Desde 1996, la gestión del agua en Valladlid estaba en manos de una sociedad privada, y se calcula en 100 millones de euros los daños generados por falta de inversiones en la red de abastecimiento y alcantarillado de la ciudad.

«El agua es un recurso básico cuyo acceso constituye un derecho fundamental para cualquier ser humano, que no puede seguir siendo objeto de lucro para las empresas privadas, como venía siendo en Valladolid en los últimos 20 años», nos recuerda Charo Chávez, concejala de Sí Se Puede en el ayuntamiento vallisoletano. El esfuerzo institucional de los representantes del cambio, como Charo Chávez, en el municipio de Valladolid llevará a la ciudadanía de esta localidad a que su gestión vuelva a ser pública.  Volvemos a poner las necesidades de la gente por encima de los intereses de las empresas privadas y sus lógicas especuladoras.

Si bien este logro no incidirá de manera notable en el precio del servicio, sí asegurará que la gestión del recurso hídrico sea más transparente y que no vuelvan a congelarse las inversiones, como lleva ocurriendo en las últimas dos décadas de gestión privada, de manera que la red pueda asegurar la salubridad, calidad y eficiencia del sistema. Esta medida permitirá que se inviertan 180 millones de euros en los próximos quince años, con el fin de renovar las infraestructuras y garantizar con ello la calidad del servicio.

Devolver la gestión de los servicios básicos a los municipios está en el eje de las políticas públicas que defienden Podemos y las demás fuerzas del cambio, y así se pone de manifiesto en la capital de Castilla y León.

De nuevo, damos testimonio de que sí se puede revertir la lógica de privatizaciones en nuestro país, poniendo a la gente en el centro de la vida institucional y convenciendo a otros partidos para articular mayorías que desde ya aprueben reformas útiles para la ciudadanía.